
El gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, expresó su preocupación por los recientes hechos de violencia registrados en San Ignacio de Velasco y exigió al Gobierno nacional acciones inmediatas para frenar el avance del crimen organizado y el sicariato en la región.
A través de sus redes sociales, Velasco informó que se comunicó con el ministro de Gobierno, el comandante departamental de la Policía y el comandante general de la Policía Boliviana, quienes le reportaron las acciones desplegadas en la zona y el reforzamiento del Plan Fronteras Seguras.
Sin embargo, el gobernador advirtió que las medidas adoptadas hasta ahora no están dando los resultados necesarios. “No podemos permitir que el sicariato y el crimen organizado se conviertan en parte de la vida cotidiana de Santa Cruz”, afirmó.
Velasco señaló que San Ignacio de Velasco, la Chiquitania y todo el departamento se encuentran en estado de alerta y consideró que la situación exige “decisiones extraordinarias”.
En ese marco, junto con la presidenta de la Asamblea Legislativa Departamental (ALD) y la asambleísta de la provincia Velasco, demandó al Gobierno nacional triplicar la presencia policial en las zonas más afectadas, fortalecer las unidades de inteligencia e investigación criminal y establecer un control permanente de las fronteras.
Uno de los pedidos centrales fue al Ministerio de Defensa para que disponga la presencia de las Fuerzas Armadas en la zona considerada de riesgo, dentro del marco constitucional y de sus competencias.
“Necesitamos presencia efectiva del Estado para combatir el crimen organizado transnacional, el narcotráfico y las estructuras criminales que están amenazando la seguridad de nuestra gente”, sostuvo.
El gobernador remarcó que la respuesta no puede limitarse a actuar después de cada hecho violento y planteó una estrategia basada en prevención, inteligencia, investigación criminal, control fronterizo y presencia permanente del Estado.
Finalmente, Velasco planteó un cambio en la relación institucional entre la Policía y el Gobierno departamental. “Es importante que el comandante departamental de la Policía responda directamente al gobernador del departamento. Eso es autonomía y eso tenemos que cambiar de manera urgente”, manifestó.
“Las familias cruceñas tienen derecho a vivir tranquilas. No vamos a normalizar la violencia ni el sicariato en Santa Cruz”, concluyó.