
Tras el anuncio del ministro de Gobierno, Marco Oviedo, de la emisión de un decreto para ampliar el Estado de Excepción, hay posiciones dividas entre líderes políticos y parlamentarios, además de dudas sobre su efectividad.
Tuto Quiroga, líder de la alianza Libre que es la segunda fuerza en la Asamblea Plurinacional (ALP), ratificó su rechazo con el argumento de que la extensión de la medida postergará la reforma constitucional por varios meses.
“Sabemos que prorrogar una medida que ha sido enunciativa, declarativa y no ha sido efectiva [el estado de excepción] tiene una consecuencia directa: se posterga la urgente y perentoria reforma a la Constitución. Ya han pasado 10 meses [de la gestión de Paz] y no se reforma la Constitución”, remarcó el expresidente.
Añadió que sin ajustes a la Constitución no llegarán las inversiones necesarias para encarar la transformación energética, en un contexto de crisis de combustibles. "Estamos camino a que las colas de diésel y gasolina se conviertan en colas por GLP; para cocinar a leña no se va a tener garrafa ni gas a domicilio: apaguen los focos y enciendan las velas”, alertó.
“Ojalá que se amplíe porque en realidad para mí el ampliar el estado de excepción significa ampliar la paz y evitar que los radicales quieran nuevamente entrar a la desestabilización y a la confrontación entre los bolivianos”, señaló Manfred Reyes Villa, alcalde de Cochabamba y líder de APB - Súmate.
"En un estado de excepción deberíamos tener mayores seguridades y no está funcionando”, agregó el vocero de la gobernación de Santa Cruz, Rolando Schrupp. Agrega que podrían dar respaldo a la medida siempre y cuando "sirva para algo". Para el gobernador cruceño, Juan Pablo Velasco, la medida hasta ahora solo fue "un saludo a la bandera", ya que no frenó protestas, bloqueos y tampoco la inseguridad.
Julieta Jiménez, diputada de Unidad, añade que no se puede hablar prorrogar la medida, si antes en la ALP no se recibe un informe de los primeros 90 días de aplicación. El transporte Libre, reunido a nivel nacional el fin de semana, expresó su rechazo contundente a la ampliación. Enfatizaron en el derecho a la manifestación contra políticas que afectan a diversos sectores.
La Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia (CTEUB) anunció una marcha de cacerolas vacías, este martes en los nueve departamentos, pese a la vigencia de las restricciones. “El hambre no conoce el estado de excepción, la precarización y reiteramos, el congelamiento salarial en nuestro sector nos obliga a movilizarnos”, dijo el dirigente Wilfredo Ajllahuanca.