
Guabirá denunció que su arquero Manuel Ferrel recibió amenazas de muerte contra él y su familia antes del partido frente a Always Ready, disputado el domingo en El Alto y que terminó con una contundente goleada 6-0 a favor del equipo alteño. Un día después, el entrenador del conjunto azucarero, Leonardo Egüez, reveló detalles de lo ocurrido y confirmó que el guardameta formalizó la denuncia ante la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc).
Egüez contó que durante los primeros minutos del partido comenzó a notar un comportamiento extraño en varios de sus jugadores. “Veo que hay pases inseguros, malos controles, nerviosismo, ansiedad y pienso que es la altura. Pero después noté que había errores tras errores y jugadores que tenían un semblante de confusión, de impotencia y con ganas de llorar”, relató el entrenador a distintos medios de comunicación.
Una de las situaciones que más llamó su atención ocurrió cuando Víctor Ábrego desperdició una ocasión clara de gol. Tras la jugada, el delantero se acercó al banco de suplentes y le pidió insistentemente al técnico que lo retirara del campo.
“Me mira y me dice: ‘Sácame’. Yo ahí le pregunto qué tiene. Me dijo: ‘Sácame, sácame, no tengo cabeza’”, recordó Egüez.
Poco después, el capitán Ricky Añez también se acercó al entrenador y le hizo una petición que, en ese momento, Egüez no logró comprender. “Me dice: ‘Cámbialo al arquero. Yo sé por qué te digo’”, relató.
La gravedad de la situación quedó al descubierto durante el descanso. Egüez explicó que ingresó al vestuario sin conocer el motivo del nerviosismo de sus jugadores y se encontró con un ambiente completamente distinto al habitual.
“Nadie tenía conocimiento de nada. Entro al vestuario pateando la puerta y tirando las sillas, haciendo escándalo. Me preguntaba qué estaba pasando y los jugadores empiezan a llorar, algunos a gritar. Fue un ambiente muy pesado”, señaló.
Fue entonces cuando sus jugadores le explicaron lo que, según la versión del plantel, había ocurrido con Ferrel. “Me dicen: ‘No es nada con vos, la tienen amenazada a la madre de Manuel Ferrel. Tenía que dejarse hacer tres goles o pagar una suma de dinero porque tiene una deuda pendiente con una gente’”, afirmó el técnico.
Ante la situación, el plantel quedó afectado emocionalmente y sin saber cómo proceder. Egüez explicó que todavía tenía dos cambios disponibles, pero que la prioridad en ese momento era contener a sus futbolistas.
“Nos desesperamos, pregunto qué puedo hacer y nos quedaban dos cambios. Teníamos que salir a la cancha. Obviamente, el equipo local reguló, nosotros no queríamos nada, queríamos irnos”, manifestó.
Guabirá finalmente terminó cayendo por 6-0 ante Always Ready. Después del compromiso, Egüez consideró que sus jugadores debían contar públicamente lo sucedido y explicar las razones del comportamiento que habían mostrado durante el encuentro.
El entrenador también respondió a quienes cuestionaron que la denuncia no se haya realizado inmediatamente. “Muchos me preguntan por qué no denuncié antes y, obviamente, en ese momento uno no sabía qué hacer. Tenía que intentar calmar a los jugadores y les dije que, una vez finalizado el partido, denunciábamos”, explicó.
Tras el encuentro, Egüez se comunicó con la dirigencia de Guabirá y, según su versión, también hubo contacto con el presidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), Fernando Costa.
Posteriormente, el vicepresidente del cuadro de Montero, Edgar Menacho, acompañó a Ferrel a la Fiscalía para presentar la denuncia correspondiente.
Este lunes, el plantel realizó una práctica liviana. Ferrel no participó de la sesión, debido a que el cuerpo técnico y la dirigencia consideraron necesario darle espacio para recuperarse emocionalmente después de lo ocurrido.
La dirigencia de Guabirá también se hizo presente para brindar su respaldo al plantel y al cuerpo técnico, mientras el caso quedó en manos de las autoridades correspondientes.