Tribuna

El informe PISA

El informe PISA
William Herrera Áñez | Jurista y autor de varios libros
| 2026-09-13 06:21:00

El sistema educativo boliviano ni siquiera figura en el lapidario informe PISA 2025. Los alumnos en general han obtenido el peor resultado de su historia. El informe evidencia que han perdido el equivalente a más de un curso de aprendizaje en comprensión lectora y matemáticas. También han retrocedido en ciencias. Entre 2015 y 2025, el resultado de los estudiantes cayó en el promedio de los países desarrollados 27 puntos en lectura, 22 en matemáticas y 7 en ciencias. Lo que está clarísimo es que los alumnos de ahora van cerca de un curso escolar por detrás de los de hace una década.

Los autores del informe PISA consideran que el bajón educativo no es coyuntural, sino que tiene causas profundas, entre ellas la generalización de los dispositivos digitales, la menor curiosidad y disposición al esfuerzo que muestran los adolescentes, que afecta a cómo aprenden, y la pérdida de hábitos de lectura que hace que cada vez tengan más problemas para entender lo que leen, sobre todo cuando se enfrentan a textos largos.

Se trata de una foto de los alumnos de 15 años que desnuda la decadencia de los sistemas educativos no solo en los países pobres sino también en los países ricos, que tienen las mejores economías y estabilidad política, económica y social. El contexto socioeconómico continúa siendo un factor importante a la hora de prever el rendimiento. Los críticos del informe plantean que los países vecinos tengamos nuestro propio modelo de evaluación, pero con el mismo rigor, que llegue a todas las escuelas y se adapte al contexto local.

El informe PISA muestra que es urgente cambiar los paradigmas para conseguir un rendimiento académico de calidad. Los mejores sistemas educativos invierten en los docentes, involucran a los padres y ofrecen apoyo específico a los estudiantes y las escuelas que más lo necesitan. Igualmente muestra que, si se recurre a la inteligencia artificial y a las herramientas digitales es necesario usarlas con cuidado para fines claramente definidos y de forma moderada. Los estudiantes tienden a obtener resultados inferiores cuando este uso es excesivo o cuando los dispositivos se utilizan por placer en la escuela.

En nuestros países las redes sociales han terminado conspirando contra el proceso enseñanza-aprendizaje y una educación de calidad. El estudio concluye que uno de cada cuatro estudiantes, se distraen con los dispositivos digitales en la mayoría de las clases impartidas. Estos estudiantes que tienen compañeros sujetos a estas distracciones obtuvieron peores resultados y se sintieron menos implicados en el aprendizaje y menos conectados con su escuela. Sin embargo, entre los usuarios habituales de la IA, los estudiantes que la utilizaron como ayuda para aprender y a los que se les enseñó a evaluar la calidad de la información generada por IA mostraron un rendimiento superior que aquellos que no recibieron esas orientaciones.

La decadencia del sistema educativo boliviano se evidencia en la universidad, cuando recibe a estudiantes sin tener los conocimientos básicos para enfrentar los desafíos que supone la formación profesional. La propia universidad tampoco está exenta de esta decadencia generalizada; hace tiempo que se dice que ha tocado fondo y no existe una oferta académica alternativa. En la medida en que se imponía el populismo del MAS (2006-2025), se aceleraba la decadencia y el alumno no quería estudiar, no le ponía ningún interés, un poquito de pasión y no hay método alguno que pueda erradicar la poderosa ley del menor esfuerzo (siempre hay excepciones).

El alumno de la universidad pública cuenta con acceso a la tecnología, y tiene la posibilidad de conectarse con el mundo en tiempo real. Tiene toda la información disponible, pero no estudia, no investiga, no tiene la curiosidad natural de utilizar las herramientas que necesita para enfrentar un mundo cada vez más competitivo, más exigente. Y como las modalidades de graduación son varias y super flexibles, quiere pasar de curso, quiere la nota, quiere el título a como dé lugar para ganar platita y las carreras terminan “fabricando” profesionales incompetentes, sin principios, ni valores, ni vocación de servicio. Los peores enemigos de los pueblos son la ignorancia, la mediocridad, el populismo, la ley del menor esfuerzo, etc.

*Jurista y autor de varios libros.

William Herrera Áñez | Jurista y autor de varios libros