
Oriente Petrolero dejó escapar un punto en la Villa Imperial y terminó cayendo ante Real Potosí por 2-1, en un partido que quedó marcado por la polémica decisión arbitral de Gabriel Mendoza, quien sancionó un dudoso penal en el séptimo minuto de adición. Stiven Plaza convirtió desde los doce pasos en el minuto 115 para darle el triunfo al conjunto lila y provocar el reclamo de todo el equipo refinero.
El encuentro fue parejo durante los primeros minutos. Oriente se mostró ordenado en defensa y logró contener los intentos de Real Potosí, que buscaba generar peligro principalmente por las bandas, aunque sin encontrar espacios para inquietar al arco visitante.
La primera llegada clara se produjo a los 21 minutos, cuando José Berdecio conectó un cabezazo que obligó al arquero Alejandro Torres a intervenir para evitar que el balón terminara en su propia portería. Dos minutos después llegó la apertura del marcador para Oriente, aunque de manera fortuita.
Tras un tiro de esquina ejecutado por Leonardo Vaca, el balón impactó en la pierna de Imanol Cárdenas y terminó descolocando al arquero Christian Martínez, convirtiéndose en un autogol que permitió al conjunto verdolaga ponerse en ventaja a los 23 minutos.
Real Potosí no se desesperó y continuó buscando el empate. A la media hora de juego, Hugo Rojas recibió el balón, dejó a dos rivales en el camino y, al ingresar al área, sacó un remate que se desvió en un defensor de Oriente y terminó venciendo a Torres para establecer el 1-1.
Los últimos minutos fueron intensos. Real Potosí adelantó sus líneas en busca del triunfo y dejó espacios que Oriente intentó aprovechar mediante contragolpes. Los dirigidos por Gustavo Florentín incluso estuvieron cerca de encontrar el segundo gol, pero no lograron concretar sus ocasiones.
La polémica llegó en el séptimo minuto de adición. El árbitro Gabriel Mendoza sancionó penal por un supuesto agarrón de Virreira dentro del área, una decisión que provocó la inmediata protesta de los jugadores de Oriente Petrolero. En medio de los reclamos, José Flores fue expulsado.
Stiven Plaza se encargó de ejecutar el lanzamiento y convirtió en el minuto 115 para establecer el 2-1 definitivo. La decisión generó fuertes protestas también en las tribunas, donde los hinchas de Oriente expresaron su molestia y la Policía tuvo que intervenir con gases para controlar la situación.
Tras el final del partido, los jugadores refineros reclamaron airadamente por la decisión de Mendoza y adelantaron que el club presentará una nota formal por el arbitraje. La principal observación apunta a que el juez no recurrió al VAR para revisar la acción que terminó definiendo el encuentro a favor de Real Potosí.
Con esta derrota, Oriente quedó transitoriamente en el sexto lugar de la tabla con 27 puntos, mientras que Real Potosí ascendió al quinto puesto con 29 unidades. Así, el equipo refinero vuelve a alejarse de los primeros lugares en una jornada que terminó con frustración y polémica.