
Entre las irregularidades detectadas en el sistema de comercialización de YPFB estaba la asignación de combustibles que no estaban disponibles en plantas, productos por el que los surtidores ya habían realizado los pagos o reservas.
Así lo informó el presidente de YPFB, Sebastián Daroca, en conferencia de prensa este martes. Esta situación generó un rezago de unos 6 millones de litros. El directivo remarcó que ya se cortó esta situación y solo se asigna y factura combustibles cuando el producto ya está en planta.
Daroca agregó que se hacían asignaciones manuales o discrecionales a los surtidores, sin una fórmula matemática objetiva que permita determinar cuánto combustible le correspondía a cada estación de servicio. Enfatizó que ya se corrigió esa situación y además se cuenta con una nueva sala de monitoreo mediante la cual se detectarán posibles anomalías haciendo seguimiento a cada conductor, cisterna, volumen asignado y punto de entrega.
“Hemos cambiado de un sistema en el cual estábamos ciegos y no podíamos ver, y no teníamos datos para generar un correcto análisis y una correcta interpretación, a un sistema ya integrado, en el que tenemos información disponible en línea y podemos tener una trazabilidad completa de las asignaciones”, resaltó Daroca.
El siguiente paso será cruzar información con la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).
El fin de semana, el vicepresidente del Comité pro Santa Cruz, Agustín Zambrana, detectó una irregularidad en un surtidor en el municipio de Cabezas. Ahí acudió como usuario y le negaron la venta aduciendo que no contaban con producto. Sin embargo, al cruzar la información con los datos que está proporcionando recientemente YPFB a los cívicos y además con una inspección en el depósito se constató que tenían más de 3.000 litros.