
“Bohemian Rhapsody” no nació como la canción que millones de personas conocen actualmente. Nuevos documentos relacionados con Freddie Mercury revelaron que el tema atravesó distintas etapas creativas antes de llegar a su versión definitiva. Entre ellas hubo letras alternativas, títulos descartados y una historia inicial relacionada con una guerra.
Los detalles aparecen en el libro “A Life in Lyrics: The Official Creative Legacy of Freddie Mercury”, elaborado a partir de cuadernos y bocetos musicales conservados en la casa londinense del cantante después de su muerte en 1991. La publicación coincidió con la fecha en la que Mercury habría cumplido 80 años, el 5 de septiembre de 2026. ([infobae][1])
Uno de los hallazgos más llamativos corresponde a una versión temprana de la letra. Antes del conocido “Mama, just killed a man”, Mercury había escrito una estrofa que hablaba de una guerra y de la necesidad de marcharse esa misma noche, mostrando que la historia imaginada originalmente era muy diferente.
El origen de la composición se remonta a 1968, cuando Mercury estudiaba diseño gráfico en el Ealing Art College. La frase “Mama, just killed a man” habría sido uno de los primeros fragmentos que escribió y, a partir de ella, comenzó a imaginar una historia ambientada en el Viejo Oeste.
Durante esa primera etapa, el proyecto recibió informalmente el nombre de “The Cowboy Song”. Con el paso de los años, la idea evolucionó hasta convertirse en una pieza mucho más ambiciosa, que terminó combinando balada, rock y una extensa sección operística.
El proceso también estuvo acompañado por diferentes posibilidades para el título. Una de las páginas manuscritas de Mercury muestra que inicialmente consideró “Mongolian Rhapsody”, nombre que posteriormente tachó para reemplazarlo por “Bohemian Rhapsody”.
Las páginas conservadas también incluyen otros fragmentos que no llegaron a la grabación definitiva. Entre ellos aparece un comienzo que hablaba de despedidas y cuestionaba la realidad, mientras que “Nothing really matters to me” surgió desde las primeras anotaciones antes de encontrar su lugar definitivo dentro de la canción.
Mary Austin, expareja y amiga cercana de Mercury, también recordó la enorme concentración del músico durante la composición. Según sus memorias incluidas en el libro, el cantante llegó a interrumpir deliberadamente su sueño para despertar durante la noche y escribir fragmentos que había imaginado mientras dormía.
La grabación llevó la ambición de Mercury todavía más lejos. Queen pasó tres semanas trabajando en el estudio y la sección operística necesitó cerca de 200 sobregrabaciones vocales realizadas por Mercury, Brian May y Roger Taylor. El resultado alcanzó casi seis minutos de duración.
Precisamente su extensión generó resistencia entre los ejecutivos de EMI, quienes querían que la canción fuera recortada para ajustarla al formato habitual de un sencillo. Mercury se negó a modificarla, una decisión que en ese momento incluso le hizo temer que hubiera puesto en peligro el futuro de Queen. ([infobae][1])
La historia cambió gracias al DJ Kenny Everett, de Capital Radio, quien recibió una copia anticipada y terminó reproduciéndola repetidamente durante un fin de semana. La respuesta de los oyentes fue inmediata. Finalmente, “Bohemian Rhapsody” se lanzó completa en 1975 y permaneció nueve semanas en el primer lugar de las listas británicas. Décadas después, su aparición en “Wayne’s World” y el estreno de la película biográfica “Bohemian Rhapsody” volvieron a impulsar su popularidad.