El presidente Rodrigo Paz sostuvo este sábado que hay una campaña de desprestigio contra el Gobierno, no solo a nivel nacional, sino a escala internacional. El mandatario también se refirió al caso que involucra al asesor Fernando Cerimedo, sobre el cual expresó que es un tema "de la justicia".
“Hay una compaña de desprestigio contra el Gobierno y eso viene no solo de lo local”, aseguró Paz en un contacto que tuvo con la prensa en Tarija. La autoridad indicó que “hay un conglomerado de fuerzas y de fundaciones a nivel internacional” —no identificó cuáles— en contra del Ejecutivo, que buscó encasillarlo como un Gobierno de derecha.
En ese contexto, Paz sostuvo que durante los 53 días de bloqueos se registraron ataques en redes sociales. La mayor cantidad, aseguró, provino de México y parte de Argentina. “Lo que se quiere es que Bolivia no cambie de rumbo”, aseguró.
El mandatario, que en esa crisis terminó firmando un acuerdo con la Central Obrera Boliviana (COB) y emitiendo el estado de excepción, alertó que sectores que se movilizaron en esa etapa de protestas intentarán volver a las carreteras. “Acuérdense que van a intentar otra vez movilizarse”, aseguró.
Una medida a punto de fenecer
El 19 de junio, Paz suscribió un acuerdo con la COB, con el cual el ente de los trabajadores suspendió las movilizaciones. Horas después, el 20 de junio, emitió el estado de excepción, medida con la que terminaron de replegarse los movilizados que resistían en algunos puntos. La medida fenece a mediados de este mes y hay voces del Ejecutivo que hablan de una eventual ampliación.
Durante su contacto con la prensa, Paz fue consultado por el caso Cerimedo. El asesor argentino está siendo procesado en Bolivia en cuatro causas: enriquecimiento ilícito, narcotráfico, violencia doméstica y tentativa de feminicidio, según datos de la Fiscalía.
Paz, preguntado al respecto, expresó: “miré, eso es de la justicia”. Después, sobre el papel de Cerimedo, dijo: “La cooperación, en su momento, era por la capacidad que tenía junto a un sistema internacional y fue una decisión del Gobierno de querer poner a Bolivia en el mundo. Pasamos de no ser vistos por nadie a poder reunirnos con presidentes de todo el continente”.