
El gobierno sigue flexibilizando el decreto 5676. Esta vez el ajuste se aplicó en el precio del diésel para los grandes consumidores que bajó de Bs 18 a 16,50. El dato está publicado en la página web de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano también confirmó dicha variación en el precio referencial.
“Los grandes consumidores, que tenían el precio a 18 y ahora lo tienen el precio a 16,50, hace dos días atrás. Eso ha sido comunicado oficialmente también. Entonces, con el apoyo de los grandes consumidores, que pueden ellos ayudar a Yacimientos, a importar diésel o a comprar diésel a un precio más elevado”, explicó el ministro Justiniano durante la reunión con sectores movilizados de Yapacaní que bloquean desde el miércoles, la carretera nueva que conecta Santa Cruz con Cochabamba, en rechazo al decreto 5676.
Un reporte difundido esta semana desde el gobierno señaló el incremento en la cotización en los mercados internacionales de los dos combustibles que importa Bolivia en agosto. El 28 de ese mes el metro cúbico (m³) de diésel ULSD (Diésel ultrabajo contenido de azufre) se cotizaba en $us 1.121,15, por encima del promedio mensual de 1.098,09 USD/m³, mientras que la Gasolina 87 se situaba a fines de agosto en 878,44 USD/m³, también superior al 832,55 USD/m³ del promedio mensual.
El miércoles, el gobierno informó sobre el decreto 5698, que eleva a de 120 a 2.500 litros por mes el cupo de diésel subsidiado para pequeños productores y que podrán adquirir en surtidores solo con la presentación de la cédula de identidad a un precio de Bs 9,80.
El precio referencial incluye los costos de importación y los impuestos. Ante la persistente crisis de desabastecimiento de combustibles, diversos sectores políticos y económicos enfatiza que se debe levantar por completo la subvención y crear mecanismos para mitigar el impacto en sectores vulnerables.
Los agropecuarios transportistas y gremiales también piden la abrogación del decreto 5676. El principal argumento es que el tener dos precios incentiva el mercado negro y no soluciona la falta de combustibles.