
Dentro de las primeras investigaciones tras la intervención a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) revelaron “problemas” e indicios de corrupción que derivaron en el desvío de combustible, denunció este jueves el ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco.
“Obviamente que las personas que han sido o tienen algún indicio de alguna responsabilidad van a ser removidas. No podemos seguir trabajando con delincuentes. No le digo que todos sean delincuentes, pero evidentemente que hay gente que está involucrada en algo raro, porque si no, no habría este desvío de combustible”, afirmó la autoridad.
Blanco explicó que pese a que actualmente se tiene “el 100% de suministro”, continúan “desapareciendo las cisternas”.
YPFB despacha las cisternas con combustibles de sus plantas y la ANH se encarga de fiscalizar que el producto llegue a destino y se comercialice bajo los parámetros establecidos por ley.
“La ANH no sólo se encarga de regular la comercialización de los combustibles, sino que también trabaja en la fiscalización de los hidrocarburos desde su exploración hasta su llegada al consumidor final”, señala la página web de esa institución.
La comisión ministerial que intervino este jueves la ANH anunció despidos y procesos dentro de la institución.
El ministro detalló que dentro de los hallazgos “se detectaron 600 usuarios, gente que ya no era parte de Yacimientos, que había sido despedida o que tal vez ni era parte de la empresa, que no correspondía, entraban y hacían nominaciones”, denunció.
Ante ello, dijo que ya se cambió al gerente comercial de YPFB y anunció que el Viceministerio de Transparencia tomará todas las acciones legales para identificar a “aquellos malos bolivianos que han atentado contra todos ustedes y contra nosotros”, sostuvo.