Cultura & Espectáculos

Bad Bunny logra frenar demanda que amenazaba al reguetón

FALLO. Un juez federal de Estados Unidos desestimó gran parte de una demanda que buscaba reconocer derechos de autor sobre el dembow y que involucraba cerca de 2.000 canciones.

MÚSICA. Bad Bunny y otros artistas obtuvieron un fallo favorable en una demanda que alcanzaba cerca de 2.000 canciones de reguetón.
Cultura & Espectáculos | Redacción El Día | 2026-09-03 23:19:00

Bad Bunny y decenas de artistas del género urbano obtuvieron una importante victoria judicial en Estados Unidos luego de que un juez federal desestimara gran parte de una demanda relacionada con los derechos de autor del dembow, uno de los patrones rítmicos fundamentales del reguetón. El proceso amenazaba con afectar a miles de canciones.

La decisión fue tomada por el juez André Birotte Jr., quien determinó que los demandantes no lograron demostrar que poseían derechos exclusivos sobre el arreglo rítmico que constituye la base del dembow. El fallo también modificó una determinación anterior emitida por el mismo tribunal.

El proceso judicial comenzó en 2021 por iniciativa del productor jamaiquino Cleveland “Clevie” Browne y los herederos del fallecido productor Wycliffe “Steely” Johnson. Los demandantes sostenían que determinadas características musicales vinculadas con el dembow estaban protegidas por derechos de autor.

La demanda involucró a más de 150 artistas y otras personas relacionadas con la producción musical. Entre los nombres incluidos en el litigio aparecen Bad Bunny, Karol G, Daddy Yankee, J Balvin, Drake y Luis Fonsi, cuyas canciones quedaron bajo el alcance de la disputa.

En conjunto, el caso abarcaba cerca de 2.000 canciones de reguetón que, de acuerdo con los demandantes, incorporaban elementos relacionados con una estructura rítmica desarrollada a partir de producciones de Steely y Clevie. La dimensión del proceso generó preocupación dentro de la industria musical.

El dembow es un patrón de percusión que se convirtió en uno de los componentes más reconocibles del reguetón. Su evolución está relacionada con la música jamaiquina y posteriormente tuvo una influencia importante en el desarrollo de distintos géneros urbanos en el Caribe y América Latina.

La resolución reciente representó un cambio frente a una decisión adoptada en julio. En aquella oportunidad, Birotte había considerado que correspondía a un jurado establecer si el arreglo musical señalado por los demandantes podía estar protegido por las leyes de derechos de autor.

Ante esa determinación, los abogados de Bad Bunny solicitaron al juez que reconsiderara su decisión. La defensa cuestionó la manera en que los demandantes intentaban establecer la existencia de una obra protegida y sostuvo que su argumento combinaba elementos provenientes de diferentes canciones.

Los representantes legales del cantante describieron esa estrategia como una especie de “Frankenstein” de derechos de autor. Según su planteamiento, los demandantes pretendían construir un supuesto derecho exclusivo mediante la unión de componentes tomados de tres composiciones distintas.

Birotte aceptó ese argumento y concluyó que el arreglo musical reclamado como protegido no aparecía como una creación única dentro de ninguna de las obras registradas. Por ello, determinó que no era posible reconstruir posteriormente esos elementos de diferentes composiciones para establecer un derecho exclusivo.

Kenneth Freundlich, abogado de Bad Bunny, explicó a Billboard que la decisión establece límites importantes para quienes buscan registrar un ritmo mediante la combinación retrospectiva de elementos procedentes de varias canciones. La resolución, por tanto, representa un precedente relevante para la utilización de patrones musicales recurrentes.

Aunque el fallo reduce considerablemente el alcance de la demanda presentada en 2021, el conflicto judicial todavía no ha terminado completamente. Permanecen reclamaciones más específicas relacionadas con el supuesto uso directo de fragmentos de grabaciones realizadas por Steely y Clevie, por lo que el proceso aún podría continuar en esos aspectos.