En nuestro artículo anterior hablábamos sobre la dificultad que tienen algunas personas para rezar u orar, del hecho de que muchas veces esto se da por no saber que hay diferentes tipos de oración, definimos los diferentes tipos de oración y mencioné que ha diversas formas de orar. En este artículo hablaremos de las diferentes formas de orar:
1. Oración vocal. Se le dice así al uso de palabras para comunicarse con Dios, ya sea en voz alta o en silencio, y puede ser formal (como las oraciones tradicionales) o espontánea.
Mateo 6,9-13 dice: "Ustedes, pues, oren así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre...", como se puede ver, Jesús da instrucciones explícitas sobre qué decir para comunicarse con el Padre, estableciendo con ello el modelo supremo de oración vocal y estructurada.
2. Oración meditada: Este tipo de oración implica reflexionar sobre un texto sagrado o un tema específico relacionado con la fe para encontrar una conexión más profunda con Dios a través de la meditación. Salmo 1,2: "Sino que en la ley del Señor está su delicia, y en su ley medita de día y de noche”, en esta cita bíblica vemos cómo el creyente toma las Sagradas Escrituras como objeto central de reflexión profunda para alimentar y conectar su fe con Dios
3. Oración contemplativa: Es un silencio activo en la presencia de Dios, donde el enfoque se centra en el amor y la adoración, por ello es menos verbal y más silenciosa, busca un encuentro profundo con Dios. Salmo 46,10: "Quédense quietos, y reconozcan que yo soy Dios" (o en otras traducciones: "Estén quietos, y conozcan que Yo soy Dios"). Este versículo refleja la esencia del silencio activo y la actitud amorosa ante la presencia divina, pausando las palabras para enfocar la mente y el corazón en la adoración pura.
4. Oración de agradecimiento: Se expresa gratitud a Dios por sus bendiciones y puede incluir recordar y enumerar las cosas por las que estamos agradecidos. 1 Tesalonicenses 5,18: "Den gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con ustedes en Cristo Jesús". Aquí se expresa de forma directa el mandato y la actitud continua de enumerar y reconocer las bendiciones recibidas de Dios.
5. Oración de intercesión: Consiste en pedir a Dios por las necesidades de otros y refleja una actitud de solidaridad y amor hacia los demás. 1 Timoteo 2,1-3: "Exhorto ante todo a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias por todos los hombres…". De hecho, esta cita es un mandato explícito del apóstol Pablo para orar en favor de las necesidades del prójimo como manifestación de amor y solidaridad.
6. Oración en comunidad: Es la que se realiza en grupos, como en la Misa o en reuniones de oración, y con ella se fomenta la unidad y el apoyo mutuo entre los creyentes. Mateo 18,20: "Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos", esta cita nos resalta el valor de reunirse colectivamente y promete la presencia viva de Cristo en la oración comunitaria.
7. Oración formal: Se utilizan oraciones específicas de la liturgia, como la Misa o los Sacramentos, tienen una estructura, y se usan en momentos concretos. Hechos 2,42: "Acudían asiduamente a la enseñanza de los apóstoles, a la comunión, a la fracción del pan y a las oraciones", este versículo describe la estructura litúrgica de la Iglesia primitiva, donde las oraciones estaban integradas a los ritos formales, sacramentos y la fracción del pan.
No debemos frustrarnos por no sentir que oramos como los demás o en cuanto a cantidad o forma. Compararse es un error, lo correcto es que, comprendiendo que hay varios tipos de oración, que cada uno de ellos tiene tiene su propia belleza o responde más a nuestra necesidad personal y/o espiritual actual, encontraremos el que se adapta mejor a nuestra forma de ser y/o sea adecuada y responda mejor a diferentes momentos de nuestra vida o circunstancia personal actual, así mejoraremos nuestra relación y comunicación con Dios y daremos más bases a nuestra espiritualidad. Dios con nosotros.