Bajo el penoco

El show no debe continuar

| 2026-08-20 00:10:00

El caso Beller-Cerimedo tiene todos los ingredientes de una telenovela política: sicarios disfrazados de repartidores, un asesor presidencial detenido casi en la manga del avión, una expareja que denuncia intento de feminicidio desde una cama de hospital y acusaciones cruzadas sobre negocios de diésel, oro y corrupción en las alturas del poder. Demasiada coincidencia, demasiado guión perfecto para no generar sospechas. Pero especular sin pruebas —tanto para instalar que "fue un montaje" como para dar por cerrado el caso contra Cerimedo— es exactamente lo que este país no necesita. Bolivia ya tiene suficiente historia de operaciones políticas vestidas de justicia y de justicias vestidas de operación política. El show no debe continuar, no necesitamos más circo para esconder la dura realidad que viven los bolivianos. Que hable la Fiscalía, que hablen las cámaras del hotel, que hable la autopsia de los hechos y no la del guión armado. Si el Gobierno no debe ni teme, que lo demuestre dejando trabajar a la Justicia. Bolivia necesita verdad, no otro capítulo de un culebrón interminable.