
La investigación por la emboscada que terminó con la vida del subteniente de Inteligencia Yerson Salazar Aliendres continúa en la localidad de Ascensión de la Frontera, municipio de San Matías. Una comisión policial retornó a la zona tras recibir nuevos datos y llegó hasta un inmueble atribuido a José Mariano Paz Chávez, ubicado después de una tranca militar.
Durante la intervención, los investigadores encontraron en el ingreso al domicilio un poste equipado con una cámara de vigilancia giratoria de alta resolución, aparentemente utilizada para controlar el ingreso y salida de personas. De acuerdo con los primeros datos, el dispositivo podía ser operado mediante una aplicación instalada en un teléfono celular.
En el operativo también fue arrestada una mujer con fines investigativos. Según las pesquisas preliminares, habría recibido 100 dólares mensuales de Paz Chávez para realizar labores de vigilancia y alertar sobre la presencia de personas sospechosas.
Los investigadores además encontraron indicios de que el DVR utilizado para almacenar las imágenes de la cámara habría sido quemado, presuntamente por la mujer encargada de la vigilancia.
La zona intervenida tendría conexión con una pista clandestina que, según testimonios y elementos recabados durante la investigación, habría sido manejada por una persona conocida como “El Piña”.
Algunos pobladores declararon que ciudadanos brasileños y bolivianos frecuentaban el sector portando armas largas y cortas. También señalaron que desde ese lugar presuntamente salían hasta tres avionetas por día para transportar sustancias controladas.
En otro operativo realizado dentro de la misma investigación, la Policía arrestó a dos ciudadanos brasileños, señalados como exreclusos y presuntos integrantes del grupo criminal PCC. Durante la intervención se habrían decomisado armas de fuego, municiones y alrededor de 30 máscaras de tela utilizadas para cubrir parcialmente el rostro.
La mujer y los dos ciudadanos brasileños fueron trasladados hasta dependencias de la FELCC de San Matías, donde quedaron a disposición del Ministerio Público.
La Fiscalía deberá establecer la relación de los aprehendidos con las actividades investigadas, determinar la procedencia y el uso de las armas y esclarecer si el inmueble, el sistema de vigilancia y la pista clandestina tienen algún vínculo con la emboscada en la que murió el teniente Salazar.