
Amador Méndez Arancibia, señalado públicamente como uno de los reclutadores de ciudadanos bolivianos llevados a Rusia para combatir en la guerra con Ucrania, anunció mediante un video que dará su versión sobre el polémico caso que es investigado por el Ministerio Público y la Policía.
“Voy a decir mi verdad”, afirmó Méndez, quien aseguró que los ciudadanos que viajaron lo hicieron voluntariamente y conocían las condiciones del contrato que suscribieron. “Me denuncian como reclutador de personas. Voy a cumplir 70 años y mañana quiero decir toda la verdad para que no sigan amedrentando a gente inocente que no tiene nada que ver en este asunto, especialmente a mis hermanos que están detenidos injustamente y mi yerno”, manifestó.
Afirmó que no llevó con engaños a los bolivianos. “Ellos me preguntaron y me buscaron para que yo les consiga, pero ellos voluntariamente, sabiendo todo, firmaron ese contrato”, dijo Méndez.
Familiares de bolivianos reclutados se pronunciaron este lunes en Santa Cruz para reclamar la falta de atención de las autoridades bolivianas para repatriarlos. Señalan que tienen confirmación de cuatro bolivianos que están heridos en Rusia. El último informe de la Cancillería boliviana sobre el tema señala que al menos 26 bolivianos se encontraban reclutados en la zona de conflicto. Hasta ahora no hubo confirmación de que alguno haya sido repatriado.
El caso se encuentra bajo investigación debido a denuncias sobre una presunta red que habría contactado a bolivianos mediante redes sociales con ofertas de trabajo y buenos ingresos en Rusia. Según los antecedentes conocidos, algunos de los ciudadanos habrían terminado vinculados al conflicto armado entre Rusia y Ucrania.
La investigación apunta a establecer quiénes participaron en el supuesto reclutamiento, qué ofrecimientos realizaron, cómo se gestionaron visas y otros documentos, y cuál fue el destino final de las personas captadas.
La Policía también informó que recibió nuevas denuncias en otros departamentos. La mayor Gaby Coca, jefa nacional de Trata y Tráfico de Personas, señaló que se trabaja en la identificación de otros posibles involucrados que habrían actuado como intermediarios para transferencias de dinero y trámites relacionados con visas y pasaportes.
También se activaron mecanismos de coordinación con organismos policiales internacionales.
El caso tomó mayor repercusión después de que ciudadanos bolivianos enviados a Rusia reportaran haber resultado heridos durante los enfrentamientos, entre ellos Carlos Calderón Zenteno, enviaron pruebas de vida y denunciaron que viajaron bajo promesas económicas, mientras buscan retornar al país.
En paralelo, Luis Herbas, un boliviano que decidió voluntariamente incorporarse a las Fuerzas Armadas de Ucrania, advirtió sobre los riesgos de la guerra. Señaló que viajar a una zona de conflicto no representa una forma fácil de ganar dinero y pidió investigar cuidadosamente cualquier oferta laboral relacionada con Rusia o Ucrania.