Santa Cruz

Leigue llama a mantener la fe en Dios para salir del “hoyo” sin esperar milagros

Durante su homilía dominical, Leigue reflexionó sobre el episodio bíblico del apóstol Pedro, quien ante una situación de dificultad, incredulidad y desconfianza terminó clamando: “¡Señor, sálvanos!”.

El arzobispo de Santa Cruz, monseñor René Leigue
Santa Cruz | ERBOL | 2026-08-09 11:05:43

El arzobispo de Santa Cruz, monseñor René Leigue, exhortó este domingo a los bolivianos a mantener la fe en el Señor y no apartarse de su camino para enfrentar los “momentos difíciles que estamos pasando” y superar el “hoyo” en el que, según afirmó, se encuentra el país.

Durante su homilía dominical, Leigue reflexionó sobre el episodio bíblico del apóstol Pedro, quien ante una situación de dificultad, incredulidad y desconfianza terminó clamando: “¡Señor, sálvanos!”.

A partir de este pasaje, pidió a los bolivianos confiar en Dios y pedirle que “nos dé fuerza para salir de la situación que vivimos. Estamos como que metidos en un hoyo, como que nos estamos hundiendo. Y aquí es que tenemos que decir, Señor, sálvanos. Y el Señor nos dirá, vengan. Si ustedes confían en mí, van a salir de esto”, manifestó el arzobispo.

Leigue sostuvo que el mensaje de Dios invita a seguir adelante aun en medio de las confusiones y dificultades de la vida. Señaló que los creyentes no deben perder de vista que “el Señor está ahí” y acompaña a quienes mantienen su confianza en él.

También llamó a no esperar señales extraordinarias para fortalecer la fe. Recordó que los discípulos creyeron plenamente en Jesús después de verlo resucitado, pero sostuvo que los bolivianos no necesitan esperar milagros para confirmar su fe en Dios.

“No busquemos milagritos por aquí, por allá o irme de un lado al otro buscando milagros. El gran milagro que el Señor nos da, y si queremos encontrar algo, es que cada día nos da un día más de vida. Ese es el gran milagro que tenemos que tomar en cuenta nosotros”, afirmó.

El arzobispo agregó que llegar a un nuevo día, contemplar la naturaleza, el sol y todo lo que Dios ofrece cotidianamente también constituye un milagro, aunque muchas veces no se lo valore como tal. “Queremos algo, un milagro extraordinario”, señaló al cuestionar esa actitud.

Finalmente, Leigue sostuvo que la presencia de Dios también se encuentra en los pequeños detalles y llamó a los creyentes a ser perseverantes y estar presentes donde se los necesita. Pidió no quedarse únicamente en los espacios donde existe comodidad y seguridad, sino “ir más allá”, siguiendo el camino que, según afirmó, el Señor invita a recorrer.