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Trump amenaza con reabrir el estrecho de Ormuz a la fuerza

Teherán negocia con Omán una nueva ruta marítima, pero descarta un acuerdo con Estados Unidos mientras persiste la tensión sobre uno de los corredores energéticos más estratégicos del mundo.

Internacional | Agencia | 2026-08-05 19:32:12

Irán reiteró este miércoles su intención de mantener un papel determinante en el control del estrecho de Ormuz, mientras las negociaciones con Omán avanzan hacia un acuerdo sobre una nueva ruta de navegación. Al mismo tiempo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que, si no se alcanza pronto un entendimiento, Washington abrirá el paso "por la fuerza", en un escenario que mantiene en vilo al comercio mundial de petróleo.

El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, confirmó que Teherán y Mascate acordaron las coordenadas geográficas de una nueva ruta marítima y trabajan en una declaración conjunta que formalice el entendimiento. Sin embargo, aclaró que ello no implicará la reapertura inmediata del estrecho.

Las autoridades iraníes sostienen que el cierre de Ormuz responde a las consecuencias de la guerra iniciada en febrero entre Irán, Estados Unidos e Israel y afirman que la navegación comercial no podrá normalizarse mientras continúe el bloqueo naval estadounidense sobre puertos y embarcaciones iraníes.

Desde Washington, Trump aseguró que las conversaciones avanzan favorablemente y expresó su confianza en que el estrecho volverá a abrirse "muy pronto". No obstante, advirtió que, si Irán abandona las negociaciones, enfrentará una respuesta militar contundente para garantizar la libre navegación.

Pese al optimismo expresado por la Casa Blanca, el Gobierno iraní negó mantener negociaciones directas con Estados Unidos y precisó que las conversaciones se desarrollan exclusivamente con Omán, país con el que comparte la soberanía sobre el estratégico paso marítimo.

Uno de los principales puntos de conflicto continúa siendo el control de Ormuz. Teherán pretende supervisar el ingreso y salida de los buques, participar en la administración de la ruta marítima y establecer mecanismos para cobrar tarifas vinculadas a servicios de seguridad y protección ambiental, una propuesta rechazada por Washington.

Según fuentes cercanas a las negociaciones, Irán también rechazó recientemente una iniciativa omaní que proponía dividir la administración del estrecho en partes iguales. La República Islámica insiste en mantener capacidad de supervisión permanente y autoridad para intervenir cuando considere que la seguridad de la navegación está comprometida.

El estrecho de Ormuz continúa prácticamente paralizado. Datos de la firma especializada Kpler indican que apenas ocho embarcaciones cruzaron el canal durante los últimos dos días, muy lejos de las aproximadamente 140 que transitaban diariamente antes del inicio del conflicto.

La expectativa de un posible acuerdo ha reducido parcialmente la presión sobre los mercados internacionales. El precio del petróleo Brent se estabilizó alrededor de los 80 dólares por barril, luego de haber superado los 100 dólares en varios momentos desde el comienzo de la guerra.

Mientras tanto, Qatar confirmó que mantiene gestiones diplomáticas para acercar posiciones entre Washington y Teherán, aunque aclaró que por ahora no existen conversaciones directas previstas entre representantes de ambos gobiernos. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, también reconoció avances, pero señaló que aún no existe un acuerdo definitivo.

La crisis mantiene elevada la tensión en el Golfo Pérsico y el mar Rojo. La Organización Marítima Internacional informó que al menos 17 marineros murieron en 64 incidentes registrados en Ormuz desde el inicio del conflicto, mientras continúan ataques contra embarcaciones comerciales y acciones de los rebeldes hutíes de Yemen contra objetivos vinculados al comercio petrolero.

La disputa por el estrecho de Ormuz se ha convertido en uno de los principales frentes de la confrontación entre Irán y Estados Unidos. Además de definir el futuro de una ruta por la que normalmente transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial, las negociaciones también reflejan una intensa batalla diplomática, económica y militar cuyo desenlace tendrá repercusiones para la seguridad regional y los mercados energéticos internacionales.