Bajo el penoco

Trabajo completo

| 2026-08-03 00:10:00

Cuando Trump ordenó capturar a Maduro pero dejó intacto el aparato chavista, muchos se sorprendieron: ¿por qué conservar a quienes provocaron la peor crisis económica, social y humanitaria de la historia reciente de Venezuela? La respuesta parece más astuta de lo que aparentaba. Para limpiar la casa, nada mejor que obligar a quienes la ensuciaron a barrerla ellos mismos, una suerte de castigo con utilidad práctica. Hoy esos mismos dirigentes se muestran dóciles, cooperan, obedecen. Pero el trabajo no estaría completo sin lo que ocurre ahora: el chavismo se desintegra desde adentro. Se acusan mutuamente de traidores, de colaboracionistas, de vendidos al "imperio". Como advirtió Vergniaud poco antes de morir en la Revolución Francesa, "la revolución, como Saturno, devora a sus propios hijos". Jaua contra Rodríguez, Varela contra Cabello: el movimiento que se creía invencible se fractura solo, sin necesidad de un enemigo externo que lo derribe. Quizás esa desintegración, más que cualquier operación militar, sea el verdadero cierre del ciclo.