Economía

Tras 53 días de bloqueos, Bolivia enfrenta una nueva amenaza: sequías, menos gas y más inflación

La Cámara Nacional de Industrias (CNI) advierte que, a las pérdidas dejadas por los bloqueos de este año, se suman ahora los efectos de un fenómeno El Niño, que generará sequias, y una producción de gas natural en caída.

Bolivia podría enfrentar sequías debido al efecto de El Niño/Archivo/APG
Economía | Brújula | 2026-08-01 12:02:12

Los 53 días de bloqueos registrados en el país dejaron pérdidas superiores a 3.180 millones de dólares a nivel nacional, equivalentes a entre 1 y 2 puntos del crecimiento del PIB, según un informe presentado por la CNI. Solo en el departamento de La Paz, las pérdidas alcanzaron los 800 millones de dólares, con un impacto estimado de 4 puntos en el crecimiento económico departamental.

El presidente de la CNI, Gonzalo Morales, mantuvo una reunión con periodistas en la que la entidad entregó información sobre escenarios económicos, dando una preocupante radiografía de la situación en el país.

El asesor económico de la institución, Hugo Siles, dijo que tras la crisis de los bloqueos el país enfrentará dificultades “muy serias” con sequias ocasionadas por el Niño y la falta de gas natural.

Según el pronóstico estacional presentado por el Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN) y organismos meteorológicos de la región, las posibilidades de que las posibilidades de aumento de temperatura asociadas a El Niño se mantendrán muy altas este e incluso el próximo año.

Datos del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (SENAMHI) reflejaron que en junio de este año, las temperaturas máximas en las principales ciudades del país estuvieron cercanas a sus registros históricos; en La Paz, por ejemplo, se registraron 22 grados frente a un máximo histórico de 23.

Los efectos previstos incluyen disminución de lluvias, reducción de caudales de ríos, menor disponibilidad de agua para consumo humano, estrés hídrico para la agricultura y aumento de los incendios.

La CNI estima que el impacto de El Niño podría hacer caer el PIB de este año en entre 0,3 y 2 %, dependiendo de la intensidad del fenómeno, lo que en términos monetarios representaría pérdidas de entre 275 millones y 1.100 millones de dólares.

Siles señaló que las regiones con mayor riesgo de sequía en el segundo semestre de 2026 son el Altiplano de La Paz, Oruro, Potosí, los valles de Cochabamba y Chuquisaca, el norte de Santa Cruz, y –dependiendo de su evolución– incluso Beni y Pando.

Varios productos agrícolas podrían ser afectado, con posibles efectos de menores rendimientos, retrasos en las siembras, incremento de costos de producción y aumento de plagas. En el sector ganadero se anticipa menor disponibilidad de pasturas y agua, además de mayores costos de alimentación animal.

Dado que en torno al 30 % de la generación eléctrica boliviana es hidroeléctrica, una reducción prolongada de lluvias podría derivar en menor generación de este tipo, mayor uso de termoeléctricas y un incremento del consumo de diésel y gas, elevando los costos del sistema eléctrico.

En el plano de precios, anticipa aumentos de precios para los alimentos, lo que reduciría el poder adquisitivo de los hogares.

Caídas en la producción de gas

El tercer factor señalado por la CNI es la escasez de gas natural para uso industrial. Según un estudio elaborado para la Cámara, la producción de gas natural boliviano alcanzó su punto más alto en 2014, con 60,8 millones de metros cúbicos por día y desde entonces entró en una fase de declive sostenido hasta llegar a un promedio de 26,6 millones en 2026. Para los siguientes años la tendencia seguirá a la baja.

El informe proyecta que, a partir de 2027, la oferta será insuficiente y que será necesario recurrir a recortes, ya sea eliminar la venta de gas a Argentina en el mercado interno.

El estudio de la CNI también advierte que una alternativa sería la importación de gas natural desde Argentina a través de la red de gasoductos existente, aunque el costo de esa importación, a precios internacionales actuales, sería aproximadamente cuatro veces mayor al que hoy paga el sector industrial boliviano por el gas natural producido en el país.

Según cifras citadas en el informe, el precio del gas natural en el mercado interno boliviano se sitúa entre 1,3 y 1,7 dólares por millón de BTU, frente a un rango de 3,5 a 4,5 dólares en Argentina y de 6,5 a 6,8 dólares en el mercado de exportación a Brasil.

El gas natural representa actualmente alrededor del 60 % del total de la energía consumida en Bolivia.