
Los familiares del subteniente Yerson Salazar Aliendres, asesinado durante una emboscada en el municipio fronterizo de San Matías, realizan un velorio simbólico en su vivienda ubicada en la zona sur en Santa Cruz, mientras la Policía mantiene un amplio operativo por tierra y aire para recuperar su cuerpo y capturar a los responsables del ataque.
El joven oficial tenía 27 años, era el menor de siete hermanos, no tenía esposa ni hijos y había egresado de la Academia Nacional de Policías en 2024. Inició su carrera en el área administrativa del Comando Departamental de Santa Cruz y posteriormente fue destinado al Centro Especial de Inteligencia Policial (CEIP). Según sus familiares, tenía previsto formalizar este año su relación con su novia y había solicitado vacaciones que debían comenzar el 6 de agosto.
Entre lágrimas, su madre denunció que su hijo fue enviado a una zona de alto riesgo sin un arma de dotación y aseguró que el subteniente contaba con apenas un año y medio de servicio. Además, lamentó que ninguna autoridad policial de alto rango se haya comunicado personalmente con la familia para explicar las circunstancias del operativo.
"Se fue a trabajar sin arma. Lo único que pedimos es que encuentren su cuerpo para darle cristiana sepultura", expresó la madre del oficial.
De acuerdo con el informe policial, el ataque ocurrió cuando una camioneta en la que viajaban cinco efectivos fue emboscada por hombres armados en la zona de Ascensión de la Frontera, en San Matías. Durante el enfrentamiento, el subteniente Salazar perdió la vida y otro policía resultó herido.
Posteriormente, los atacantes habrían regresado al lugar, incendiaron la camioneta policial y se llevaron el cuerpo del oficial, hecho que mantiene en vilo a sus familiares.