Microsoft protagonizó este jueves una jornada histórica en Wall Street al sumar aproximadamente US$450.000 millones a su valor de mercado, el mayor incremento de capitalización bursátil registrado por una empresa en un solo día, impulsado por unos resultados financieros que disiparon las dudas de los inversores sobre el elevado costo de la inteligencia artificial.
Las acciones de la compañía llegaron a subir cerca de 17%, su mayor avance porcentual diario en 18 años, después de que Microsoft presentara un pronóstico para su próximo trimestre que superó las expectativas del mercado. El repunte elevó su capitalización en una magnitud superior a la de numerosas bolsas nacionales.
El salto bursátil se produjo después de que la empresa informara que sus ingresos de Azure, su plataforma de computación en la nube, crecieron 43% durante el cuarto trimestre de su ejercicio fiscal. El crecimiento fue el mayor registrado por la unidad desde comienzos de 2022 y reforzó la percepción de que Microsoft está convirtiendo sus fuertes inversiones en inteligencia artificial en ingresos concretos.
La compañía cerró su ejercicio fiscal 2026, terminado el 30 de junio, con un beneficio neto de US$133.749 millones, un 31% más que el año anterior. Sus ingresos anuales alcanzaron US$331.839 millones, con un crecimiento interanual de 18%.
Azure superó además por primera vez los US$100.000 millones de ingresos, uno de los principales hitos de los resultados. Microsoft también informó que su asistente de inteligencia artificial Microsoft 365 Copilot alcanzó más de 30 millones de licencias de pago.
El desempeño permitió a Microsoft reducir los temores que habían surgido en los mercados debido al enorme gasto que las grandes compañías tecnológicas están realizando para desarrollar infraestructura destinada a la inteligencia artificial. La empresa señaló que sus gastos de capital se mantuvieron por debajo de las previsiones y aseguró que espera continuar generando efectivo durante el ejercicio fiscal 2027.
En el trimestre comprendido entre abril y junio, Microsoft obtuvo un beneficio neto de US$35.766 millones e ingresos por US$90.007 millones, un 18% más que en el mismo periodo del año anterior. Los resultados superaron las previsiones de los analistas y reforzaron la confianza de los inversores.
Microsoft también registró una ganancia de aproximadamente US$3.200 millones vinculada a su inversión en Anthropic, la empresa creadora del asistente de inteligencia artificial Claude. A esto se sumaron gastos inferiores a los previstos relacionados con el programa de jubilación voluntaria de la compañía.
El área de productividad y procesos empresariales, que incluye productos como Office 365 y LinkedIn, registró ingresos de US$37.847 millones, un 14% más interanual. El resultado refleja la creciente contribución de los servicios empresariales y las herramientas basadas en inteligencia artificial al negocio de Microsoft.
En contraste, la división de computación personal, que comprende Windows, dispositivos, Xbox y videojuegos, registró ingresos de US$12.854 millones, un 4% menos que un año antes. El dato evidencia el cambio en el centro de gravedad del gigante tecnológico hacia la nube y los servicios de inteligencia artificial.
El presidente ejecutivo de Microsoft, Satya Nadella, destacó que los resultados reflejan la confianza de los clientes en la compañía para avanzar en sus procesos de transformación mediante inteligencia artificial. Analistas y gestores de fondos también interpretaron las cifras como una señal de que Microsoft podría estar pasando de ser una de las empresas que más invierten en la carrera de la IA a convertirse en una de sus principales ganadoras.
El incremento de unos US$450.000 millones en la capitalización bursátil superó el récord anterior atribuido a Nvidia, que había añadido alrededor de US$440.000 millones a su valor de mercado en una sola jornada. El movimiento de Microsoft ilustra la magnitud de las apuestas de Wall Street por la inteligencia artificial y el enorme impacto que las expectativas sobre esta tecnología están teniendo en el valor de las grandes empresas tecnológicas.