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Crece el escándalo en Italia: Pirlo rechazado, Maldini y Leonardo renunciaron

Según informó el periodista Fabrizio Romano, ambos dirigentes consideraban que Pirlo era el único perfil capaz de liderar el nuevo proyecto deportivo de la selección italiana.

Andrea Pirlo, exseleccionado de Italia. Foto: AP
Deportes | El Día - Infobae | 2026-07-28 08:24:38

La crisis institucional que sacude al fútbol italiano sumó un nuevo capítulo. Paolo Maldini y Leonardo presentaron su renuncia a la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), apenas diez días después de asumir como director técnico y asesor, respectivamente, luego de que el presidente del organismo, Giovanni Malagò, frenara la designación de Andrea Pirlo como nuevo seleccionador de la Azzurra.

Según informó el periodista Fabrizio Romano, ambos dirigentes consideraban que Pirlo era el único perfil capaz de liderar el nuevo proyecto deportivo de la selección italiana. El rechazo a su contratación terminó por dinamitar la planificación y precipitó la salida de dos de las figuras más importantes incorporadas para encabezar la reestructuración del fútbol italiano.

La decisión de Malagò estuvo motivada por los vínculos comerciales que mantiene Pirlo con una empresa rusa de apuestas deportivas. De acuerdo con Sky Sport 24, el exmediocampista ejerce como embajador global de esa plataforma, relación que nació durante su etapa en el United FC Dubai, club cuyo propietario figura entre los principales accionistas de la compañía.

En medio de las sanciones internacionales vigentes contra Rusia, distintos sectores políticos italianos presionaron a la FIGC para impedir su nombramiento, al considerar incompatible que el máximo representante del fútbol nacional mantuviera lazos comerciales con una empresa de ese origen.

La presión surtió efecto el domingo 26 de julio, cuando Malagò decidió bloquear la contratación. Como consecuencia, quedaron suspendidas las reuniones previstas en Roma entre el entorno de Pirlo y la federación, así como el proceso para rescindir el contrato que el entrenador mantenía con el Manchester United, paso previo a su llegada a la selección. Según Romano, existía un acuerdo verbal para que dirigiera a Italia hasta el Mundial de 2030.

La negativa dejó sin sustento el proyecto impulsado por Maldini y Leonardo. El propio Romano señaló que ambos habían descartado otras alternativas para el banquillo, entre ellas Pep Guardiola, quien rechazó la propuesta por motivos familiares. Convencidos de que Pirlo era el candidato ideal para iniciar un proceso de largo plazo, decidieron dar un paso al costado tras el veto de la federación.

Pirlo rompió el silencio mediante un comunicado publicado en sus redes sociales, en el que defendió su actuación profesional y lamentó la polémica.

"A lo largo de mi carrera, primero como jugador y ahora como entrenador, siempre he desarrollado mi actividad respetando estrictamente las leyes de los países en los que he trabajado y los contratos que he firmado".

El exfutbolista expresó su "gran amargura" por la situación y rechazó que su relación comercial tenga un trasfondo político.

"Atribuir un significado político a esta colaboración supone atribuirme ideas que nunca he expresado y que no me pertenecen".

Asimismo, agradeció públicamente el respaldo de Maldini y Leonardo y concluyó con un mensaje de profundo sentimiento nacional.

"Mi amor por Italia no depende de un cargo. Forma parte de mi historia, de mi identidad y siempre me acompañará".

Mientras tanto, la FIGC se ve obligada a reorganizarse de manera urgente. Este martes 28 de julio, el Consejo Federal celebrará una reunión decisiva en la que inicialmente estaba previsto anunciar al nuevo seleccionador. Sin embargo, según Sky Sport 24, la prioridad ahora es encontrar un entrenador con experiencia y capacidad para gestionar la fuerte presión institucional que atraviesa el combinado italiano.

En ese escenario, Roberto Mancini y Antonio Conte vuelven a aparecer como los principales candidatos para asumir la reconstrucción de una selección inmersa en una de las crisis más profundas de su historia.

El momento es especialmente delicado para una de las potencias tradicionales del fútbol mundial. Italia, cuatro veces campeona del mundo, no disputa una Copa del Mundo desde Brasil 2014, tras quedar fuera de Rusia 2018, Catar 2022 y la edición más reciente, una racha inédita que refleja el deterioro deportivo e institucional de la Azzurra.