
Un terremoto de magnitud 6,8 sacudió este martes la prefectura de Kumamoto, en el sur de Japón, dejando al menos un fallecido, cerca de 80 heridos, decenas de desaparecidos y severos daños en infraestructura, mientras las autoridades mantienen operativos de rescate y advirtieron sobre el riesgo de fuertes réplicas.
El movimiento telúrico, que inicialmente fue estimado en magnitud 7,1 por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), fue posteriormente corregido a 6,8. Tras el sismo se emitió una alerta de tsunami para los mares de Ariake y Yatsushiro, aunque fue levantada dos horas después al no detectarse olas de peligro.
La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, informó que el Gobierno conformó un grupo de trabajo para evaluar los daños y coordinar las labores de rescate. También confirmó reportes de afectaciones en carreteras, puentes, edificios, cortes de electricidad e incendios, e instó a la población a mantenerse alerta ante posibles réplicas.
Las autoridades sanitarias reportaron que alrededor de 80 personas fueron trasladadas a hospitales de Kumamoto y Yatsushiro. Entre los daños más relevantes figuran el descarrilamiento de un tren en la estación de Yatsushiro y afectaciones en los históricos muros de piedra del castillo de Kumamoto.
El terremoto provocó además el colapso de al menos 12 viviendas, dejando cuatro personas atrapadas bajo los escombros. A ello se sumaron siete incendios registrados en distintos puntos de la prefectura, lo que obligó a movilizar a los equipos de emergencia.
Uno de los hechos más graves ocurrió en el centro comercial Aeon Mall Kumamoto, donde una explosión posterior al sismo provocó el derrumbe parcial del edificio. Las autoridades estiman que entre 20 y 30 personas quedaron atrapadas, mientras varios empleados permanecen desaparecidos.
Los equipos de rescate lograron sacar con vida a cuatro personas del centro comercial, ninguna de ellas en estado crítico. Sin embargo, funcionarios locales señalaron que aún desconocen el paradero de al menos otras diez personas, por lo que continúan las operaciones de búsqueda.
El Hospital Saiseikai Kumamoto informó que alcanzó el límite de su capacidad debido al elevado número de lesionados y pidió a la población evitar acudir a consultas externas salvo en casos de emergencia.
El impacto del terremoto también afectó los servicios públicos. Más de 46.000 hogares quedaron sin suministro eléctrico, mientras los trenes bala Shinkansen y los servicios ferroviarios locales fueron suspendidos para inspecciones de seguridad. Asimismo, el aeropuerto Aso Kumamoto cerró su pista hasta nuevo aviso.
El Ministerio de Defensa desplegó aeronaves para evaluar los daños desde el aire, mientras la Autoridad Reguladora Nuclear confirmó que no se detectaron anomalías en las centrales nucleares cercanas.
La Agencia Meteorológica de Japón explicó que el sismo fue superficial y podría desencadenar nuevos movimientos de magnitud similar durante los próximos dos o tres días, por lo que pidió a los habitantes extremar las precauciones, aunque descartó la generación de un tsunami asociado al evento.
La prefectura de Kumamoto ya había sido escenario de un devastador terremoto en 2016 que dejó más de 50 muertos, unos 1.800 heridos y decenas de miles de viviendas destruidas o dañadas. Las autoridades mantienen activos los operativos de búsqueda y continúan evaluando el alcance total de los daños provocados por este nuevo desastre.