
Tras los cuestionamientos al Gobierno por no ejecutar la orden de aprehensión de Evo Morales y procesar a policías que saludaron al expresidente, el vocero presidencial, José Luis Galvez, reconoció que se trata de un problema estructural, puesto que la captura del exmandatario podía costar vidas, sin embargo, aseguró que es un tema que resolverá.
Galvez señaló que el tema de Evo Morales ya se constituye en un problema social y de seguridad.
Indicó que, según la información con que cuentan, “la aprehensión no sería tan sencilla, en realidad seria tan compleja que puede costar vidas”.
Enfatizó que “Evo Morales no merece ninguna vida más”.
El expresidente se encuentra en el Trópico de Cochabamba, bajo cuidado de sus afiliados. En meses anteriores, responsabilizó a las autoridades por las consecuencias que podría acarrear un intento de captura en su contra, tomando en cuenta la vigilia que se instaló para resguardarlo.
El vocero recalcó que, en el caso de los policías que saludaron a Morales, se debe aplicar las normas. No obstante, señaló que más allá de la situación de estos efectivos, el tema de Evo es un problema agudo que se debe resolver.
“Se va a resolver. Evo Morales va a rendir cuentas ante la justicia al igual que debe rendir cuenta cualquier persona que tenga temas pendientes”, aseguró.
Consultado sobre si se aprehenderá a Morales este año, evitó brindar precisiones y manifestó que estos casos primero se debe actuar y luego informar al respecto.
Morales tiene en su contra una orden de aprehensión por un caso de trata y tráfico, donde se le acusa de haber manetenido una relación amorosa con una menor de edad cuando era presidente del Estado.