
El delegado presidencial de la región chilena de Arica y Parinacota, Cristián Sayes Maldonado, confirmó que las 1.080 toneladas de madera boliviana retenidas en el puerto de Arica no serán devueltas y que el destino previsto para el cargamento es su destrucción, luego de que análisis de laboratorio ratificaran, según su declaración, la presencia de sustancias controladas.
La autoridad chilena rechazó la posibilidad de un "falso positivo" y aseguró que tanto las pruebas de campo como los análisis científicos respaldan la decisión de mantener el decomiso. "La madera boliviana sigue incautada con pruebas científicas y no habrá devolución de los camiones; más bien se va a destruir", sostuvo Sayes.
Aclaración sobre resultados negativos
El fiscal general del Estado, Roger Mariaca, aclaró que su declaración fue malinterpretada y precisó que las pruebas con resultados negativos correspondían a pericias realizadas a madera en territorio boliviano y no al cargamento retenido en Chile.
Mariaca remarcó que solo puede pronunciarse sobre las investigaciones desarrolladas por el Ministerio Público boliviano. Asimismo, señaló que Chile continúa con su propia investigación, al tratarse de un Estado soberano.
El Fiscal General también informó que ambos países trabajan en la conformación de un equipo conjunto de investigación para intercambiar información sobre el caso, aunque no confirmó si ese mecanismo ya fue formalizado.
Pronunciamiento de la Cámara Forestal
Por su parte, el subgerente de la Cámara Forestal de Bolivia, Wálter Rioja, lamentó las declaraciones de las autoridades chilenas y advirtió que este tipo de acusaciones genera incertidumbre y afecta la imagen del sector forestal, que, según indicó, genera más de 200.000 empleos directos e indirectos en el país.