Internacional

Canadá, Irlanda y Corea del Sur lideran el ranking mundial de población con estudios superiores

Un informe de la OCDE basado en datos de 2024 revela profundas diferencias educativas entre 45 países, con Alemania como caso atípico pese a su solidez económica

Internacional | Agencias | 2026-07-21 15:20:49

Canadá se consolida como el país con la población adulta más educada del planeta, según el informe "Panorama de la Educación 2025" de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). El estudio, que analiza el nivel educativo alcanzado por adultos en edad laboral en 45 países, sitúa a la nación norteamericana en primer lugar con un 64,7% de su población con título universitario o de educación superior, muy por encima de la media internacional.

Detrás de Canadá se ubican Irlanda, con un 57,5% de graduados superiores, y Corea del Sur, con un 56,2%. Completan el grupo de cabeza Luxemburgo (54,4%), el Reino Unido (53,8%) y Australia (53,1%), todas ellas economías avanzadas que han apostado de forma sostenida por ampliar el acceso a la universidad y a otras formas de formación terciaria.

El informe advierte que un mayor porcentaje de población con estudios superiores suele asociarse a un mayor potencial de innovación y crecimiento económico, aunque esa relación no es automática ni se cumple en todos los casos, como demuestran algunas de las principales economías industrializadas del mundo.

Uno de los datos que más llama la atención es el de Alemania, que pese a ocupar el puesto 19 mundial en PIB per cápita, registra apenas un 34% de adultos con título universitario, una cifra sensiblemente inferior a la de países con un desarrollo económico comparable. Los autores del informe atribuyen esta particularidad al robusto sistema de formación dual alemán, que combina aprendizaje práctico en empresas con enseñanza teórica y permite acceder a empleos altamente cualificados sin necesidad de pasar por la universidad.

Un patrón similar, aunque menos pronunciado, se observa en Austria, donde el 37,7% de los adultos cuenta con estudios superiores frente a un 49,2% que ha completado bachillerato o formación profesional equivalente. La OCDE señala que ambos países representan un modelo de distribución más equilibrada entre educación académica y formación vinculada directamente al mercado laboral.

En el extremo opuesto de la tabla se sitúa España, que presenta la proporción más alta de adultos sin estudios secundarios completos entre los países analizados, con un 34,7%. Esta cifra contrasta con un 42,3% de población con título universitario, lo que refleja una estructura educativa marcadamente polarizada, con pocos ciudadanos situados en el nivel intermedio de bachillerato o formación profesional.

Estados Unidos, por su parte, se mantiene en una posición intermedia-alta, con el 50,7% de su población adulta con estudios superiores, apoyado en un sistema educativo donde el 41,3% completa al menos el bachillerato. Israel y Noruega registran cifras similares, en torno al 50%, aunque con estructuras internas distintas en la distribución entre secundaria y educación terciaria.

Más allá del ranking, el informe de la OCDE vincula directamente el nivel educativo con las oportunidades salariales. Según datos complementarios de la organización, las personas con educación superior en los países miembros suelen percibir ingresos que duplican los de quienes no completaron la educación secundaria, una brecha que refuerza el papel de la formación académica como factor de movilidad económica.

Países nórdicos y bálticos como Suecia (51,8%), Lituania (47,7%) y Estonia (42,5%) también figuran entre los que registran mayores tasas de formación superior, en línea con sistemas educativos públicos que priorizan el acceso universal a la enseñanza postsecundaria. Finlandia, con un 42,7%, y Letonia, con un 40,5%, completan un bloque de naciones del norte y este de Europa con resultados relativamente homogéneos.

Francia y los Países Bajos se mantienen en una franja intermedia, con un 43,4% y un 45,1% de graduados superiores respectivamente, mientras que Dinamarca y Bélgica registran cifras muy próximas, ambas alrededor del 45%. En estos casos, el porcentaje de población con bachillerato o formación profesional supera con frecuencia al de educación universitaria, lo que sugiere sistemas educativos con múltiples vías de cualificación después de la secundaria.

El informe también destaca a Polonia como uno de los países con menor proporción de adultos sin estudios secundarios completos, apenas un 5,2%, la cifra más baja de toda la muestra analizada, aunque su porcentaje de graduados universitarios se sitúa en un moderado 39,5%. Esto indica un sistema educativo con alta cobertura en la etapa secundaria, pero con una transición más limitada hacia la educación superior en comparación con los países líderes del ranking.

En conjunto, los datos de la OCDE correspondientes a 2024 confirman que no existe un único camino hacia el desarrollo económico a través de la educación. Mientras naciones como Canadá, Irlanda y Corea del Sur han priorizado la expansión universitaria masiva, economías como Alemania y Austria demuestran que sistemas robustos de formación profesional y aprendizaje dual pueden sostener economías prósperas sin depender mayoritariamente de titulaciones universitarias, abriendo un debate sobre qué modelo educativo resulta más eficaz según el contexto de cada país.