La final del Mundial 2026 terminó con momentos de alta tensión. Apenas el árbitro esloveno Slavko Vinčić señaló el final del partido que consagró a España como campeona del mundo tras vencer 1-0 a Argentina en el tiempo suplementario, varios futbolistas de ambas selecciones protagonizaron un tumulto en pleno campo de juego.
En medio de la celebración española, las cámaras de la transmisión oficial captaron a Leandro Paredes enfrentándose con varios rivales. El mediocampista argentino tomó del cuello a Eric García y, segundos después, también encaró a Gavi, a quien sujetó de la camiseta y terminó derribando durante el forcejeo.
La situación obligó a intervenir de inmediato al entrenador Lionel Scaloni, quien, junto a Walter Samuel y otros integrantes del cuerpo técnico, ingresó para separar a los jugadores y evitar que el incidente pasara a mayores. Thiago Almada también intentó contener a Paredes, mientras ambos planteles intercambiaban empujones y reclamos.
Según reflejaron las imágenes, el enojo de Paredes habría sido una reacción a un presunto gesto provocador de algunos futbolistas españoles, aunque no quedó claro qué originó el altercado. Con el paso de los minutos, los ánimos se calmaron y los protagonistas terminaron saludándose durante la ceremonia de premiación.
Otro de los cruces se produjo entre Nicolás Otamendi y Rodri Hernández. El defensor argentino rechazó el saludo del capitán español y le recriminó que había estado "llorando toda la semana", en una escena que también fue captada por las cámaras. Por su parte, Scaloni se acercó hasta la zona del incidente y pidió a Lamine Yamal que se uniera a los festejos con sus compañeros para evitar nuevos enfrentamientos.
Ya en la conferencia de prensa, el seleccionador argentino lamentó la derrota, aunque destacó la entrega de su equipo. "Siento tristeza, pero sabiendo que hemos dejado todo. Estos chicos nos dieron otra final del mundo y compitieron hasta el final", afirmó.
Scaloni también pidió valorar el recorrido de la Albiceleste en el torneo. "Se pierde y hay que levantarse otra vez. Yo sí me acuerdo de los segundos, porque cuesta muchísimo llegar hasta acá. Nos hubiera gustado ganar, pero cuando un equipo deja todo en la cancha es muy difícil reprocharle algo. Solo tengo palabras de agradecimiento y, por supuesto, tristeza", concluyó.