
En un operativo policial realizado este jueves en la avenida Piraí de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra se arrestó al familiar de Amador Méndez Arancibia, identificado como el presunto reclutador de bolivianos llevados a Rusia para combatir en la guerra contra Ucrania.
Los uniformados llegaron al inmueble en busca del reclutador y en el lugar arrestaron a su cuñado, quien fue conducido enmanillado a dependencias de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC). Según un reporte de la red Unitel el hombre dijo desconocer el paradero de su cuñado e ignoraba además las presuntas actividades de reclutamiento que realizaba.
El hombre añadió que se enteró por los medios que Amador Méndez estaba siendo buscado por los delitos de trata y tráfico. Familiares de los bolivianos llevados a Rusia mostraron videos donde se observa a Méndez despidiéndolos cuando estaban a punto de embarcar.
La mayoría coincide que los compatriotas fueron engañados con ofertas laborales y pagos de miles de dólares. En el inmueble donde se realizó el operativo presuntamente pernoctaron algunos bolivianos, reclutados desde provincias, antes de su viaje.
El comandante de la Policía en Santa Cruz, Jenky David Gómez, informó que ya se identificó a tres presuntos reclutadores. “Hemos ya ubicado a tres personas que serían las captadoras de todos estos hechos; de acuerdo a la información que se tendría, son bolivianos y no se descarga también conexiones con otras personas de nacionalidad extranjera”, señaló Gómez ante los reporteros.
El Ministerio Público tiene abiertos tres casos con 16 víctimas y se tipificó el delito de trata de personas con fines de reclutamiento para conflictos bélicos, confirmó este jueves la Fiscal Superior en Razón de Género, Alejandra Rocha Villarroel.
“Actualmente se encuentran aperturadas tres causas en la ciudad de Santa Cruz, donde se ha iniciado la recepción de las entrevistas informativas. En el primer caso tenemos una víctima, en el segundo caso seis víctimas y en el tercer caso nueve”, detalló la funcionaria en conferencia de prensa.
La primera denuncia se recibió en mayo, la segunda este mes y la tercera surgió a raíz de los testimonios de familiares de la comunidad de Rincón de Palometas (Portachuelo) donde fueron reclutados nueve jóvenes y adultos.