
Un incendio de gran magnitud registrado la noche del martes en un taller de chapería de la ciudad de El Alto dejó al descubierto un presunto centro de almacenamiento ilegal de más de 10.000 litros de diésel, situación que complicó las labores de emergencia y elevó el riesgo para los vecinos del sector.
El hecho ocurrió en la zona Cafetaleros Yungueños, donde las llamas consumieron parte de la infraestructura del taller y alcanzaron al menos tres vehículos que se encontraban en el interior. La presencia de grandes cantidades de combustible obligó a los bomberos a extremar las medidas de seguridad para evitar una explosión de mayores proporciones.
Según testimonios de vecinos, el fuego comenzó en uno de los ambientes del inmueble y, minutos después, una fuerte explosión alertó a toda la zona. “Ha explotado una garrafa. Cuando ocurrió la explosión escuchamos a una persona gritar pidiendo ayuda”, relató una vecina que presenció el siniestro.
Los habitantes del sector reaccionaron de inmediato formando cadenas humanas con baldes, mangueras y recipientes con agua para intentar contener las llamas antes de la llegada de los equipos de emergencia. “Empezamos a pedir ayuda casa por casa. Entre todos sacábamos agua para evitar que el fuego siguiera avanzando”, contó otra vecina.
Sin embargo, el incendio se reactivaba constantemente pese a los esfuerzos por sofocarlo. Al ingresar al inmueble, bomberos y policías encontraron numerosos turriles y recipientes con diésel, lo que explicaba la intensidad del fuego. “Había varios tanques con combustible dentro de los ambientes incendiados. Todo estaba rodeado de diésel”, señaló una de las personas que colaboró en las tareas de control.
Durante la emergencia, el carro cisterna de Bomberos agotó su reserva de agua, por lo que los vecinos ayudaron a abastecer nuevamente el vehículo mientras el personal especializado utilizaba espuma para incendios con combustibles.
El comandante de Bomberos de El Alto Javier Morales informó que el volumen de carburante encontrado supera los 10.000 litros. “Casi 15 turriles de 200 litros, además de cuatro contenedores tipo jaula y varios envases de entre 40 y 60 litros permanecían en el lugar”, explicó la autoridad.
Tras el hallazgo, la Policía anunció el inicio de una investigación y adelantó que el propietario del taller enfrentará acciones legales por el presunto almacenamiento ilegal de diésel y otros delitos que puedan establecerse durante las pesquisas. Las autoridades continúan cuantificando el combustible incautado y evaluando los daños ocasionados por el incendio