Dios te bendiga

Justicia

Justicia
Mons. Roberto Flock | Columnista
| 2026-07-10 05:52:09

"Concede entonces a tu servidor un corazón comprensivo, para juzgar a tu pueblo, para discernir entre el bien y el mal." (1 Reyes 3,9).

Me alegro por la victoria de Bélgica sobre los Estados Unidos en la Copa Mundial, después de la vergonzosa intervención del presidente Trump para quitarle una tarjeta roja al jugador Folarin Balogun, aunque hubo un consenso generalizado de que la expulsión fue poco justa. Una victoria estadounidense hubiera quedado eternamente manchada por esa injerencia. El resultado fue una justicia poética y, además, una victoria contundente y merecida.

Hace apenas tres años hubo una gran campaña ciudadana para impulsar un referendo y reformar la justicia boliviana. Un grupo de Juristas Independientes recolectó un total de 833.115 firmas válidas. El heroico esfuerzo quedó en la nada frente a la exigencia de lograr casi el doble: 1,5 millones de firmas para viabilizar la iniciativa.

Yo mismo intenté movilizar a las parroquias de mi diócesis para conseguir algunas de esas firmas. Algunos de mis párrocos apoyaron con entusiasmo. Otros fueron indiferentes, a pesar de los viacrucis judiciales que hemos sufrido.

El proceso encontró graves obstáculos, especialmente las permanentes descalificaciones por parte del gobierno de Luis Arce Catacora, a través de su ministro de Justicia y Transparencia, quien finalmente renunció al cargo, lo que fue la acción más justa y transparente que realizó, pues dejó de estar identificado con las injerencias del Órgano Ejecutivo en la justicia.

A propósito, el último artículo (411) de la exageradamente larga Constitución Política del Estado (CPE) de Bolivia indica que, para su reforma: "La convocatoria del referendo se realizará por iniciativa ciudadana con la firma de al menos el veinte por ciento del electorado; por mayoría absoluta de los miembros de la Asamblea Legislativa Plurinacional; o por la Presidenta o el Presidente del Estado." En otras palabras, no es suficiente la firma de 833.115 ciudadanos, pero basta la del presidente, por criminal que sea.

Dicho esto, no estoy de acuerdo con el actual encarcelamiento de Arce Catacora. Por la dignidad de la nación, debe evitarse este trato a los expresidentes que han servido al país. Si existe causa suficiente, quizá podría considerarse la detención domiciliaria, reservando la penitenciaría para quienes han cometido sedición o crímenes violentos (como es el caso de otro).

¿Qué debemos pensar de los actuales reclamos por parte de los magistrados?

Mucho de lo que están pidiendo ya fue contemplado en la reforma constitucional que se intentó en 2023. Con un poco de ayuda de Google AI, las exigencias pueden resumirse en:

● Incremento sustancial del presupuesto para la Justicia. Exigen mayores recursos económicos para abrir nuevos juzgados, digitalizar trámites, acelerar los procesos acumulados y modernizar el sistema judicial en general.

● Aprobación de reformas normativas. Conminan a la Asamblea Legislativa Plurinacional a aprobar de manera inmediata al menos cuatro de los seis proyectos de ley presentados para optimizar y viabilizar la administración de justicia.

● Seguridad física y seguro de vida. Solicitan protección especial y garantías ante riesgos laborales para las autoridades judiciales, una demanda que se agudizó tras el asesinato de un magistrado en abril de este año.

● Autonomía en la gestión de recursos. Demandan independencia total en el manejo del financiamiento para evitar el control político por parte del Gobierno.

Parecen demandas justas y positivas para el bien de todos. Milagrosamente, no incluyen aumentos salariales, aunque esa ausencia resulta un poco sospechosa, porque la creencia generalizada es que muchos obtienen ingresos importantes mediante cobros irregulares.

Por ello, quisiera sugerir que se les conceda todo lo que están pidiendo, incluso aumentos salariales, a cambio de algunos compromisos que deberían incorporarse legalmente en la reforma:

● Eliminación total de las coimas.

● Reducción drástica del uso de la prisión preventiva, aplicándola únicamente a criminales violentos o de alta peligrosidad, conforme a criterios internacionales.

● Eliminación de la protección a los calumniadores. Tanto las denuncias como los denunciantes deben ser investigados, y no únicamente los denunciados.

● Devolución inmediata del dinero y de los bienes "secuestrados" con fines investigativos.

● Reparación de los daños ocasionados por investigaciones de oficio contra personas inocentes, incluyendo la compensación por los costos de su defensa.

● Apoyo a una gran reforma constitucional (o, mejor aún, a una nueva Asamblea Constituyente).

● Tomar en cuenta lo que el papa León XIV dice sobre el uso de la inteligencia artificial, para que no se convierta en un nuevo instrumento de opresión en la administración de justicia.

"Concede, Señor, tu justicia al rey y tu rectitud al descendiente de reyes, para que gobierne a tu pueblo con justicia y a tus pobres con rectitud. Que las montañas traigan al pueblo la paz, y las colinas, la justicia; que él defienda a los humildes del pueblo, socorra a los hijos de los pobres y aplaste al opresor." (Salmo 72,1-4).

Dios te bendiga.

Mons. Roberto Flock | Columnista