
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes que su gobierno aceptó reanudar las conversaciones con Irán a pedido de Teherán, aunque dejó en claro que el alto el fuego entre ambos países ha concluido y que la tregua ya no está vigente.
A través de su red social Truth Social, Trump afirmó que la República Islámica solicitó continuar las negociaciones y que Washington accedió a ese pedido, pero subrayó que Estados Unidos ha comunicado "sin lugar a dudas" que el cese de hostilidades ha finalizado.
El anuncio se produjo después de una nueva serie de ataques aéreos contra territorio iraní, registrados pocas horas después de que el Comando Central estadounidense informara el fin de sus operaciones militares en ese país.
Las explosiones afectaron diversas zonas del sur de Irán, entre ellas las provincias de Bushehr y Sistán-Baluchistán, además de las ciudades de Ahvaz y Chabahar. Ningún país asumió la autoría de esos bombardeos y las autoridades iraníes evitaron responsabilizar directamente a algún actor.
Los ataques coincidieron con los preparativos para las ceremonias fúnebres del fallecido líder supremo iraní, el ayatolá Ali Khamenei, aunque un legislador iraní acusó a Emiratos Árabes Unidos de brindar apoyo a la campaña militar estadounidense.
El Comando Central de Estados Unidos informó que la operación militar concluida el jueves alcanzó alrededor de 90 objetivos estratégicos dentro de Irán. Sin embargo, no emitió comentarios sobre las explosiones registradas posteriormente.
En respuesta a los bombardeos, Irán lanzó una nueva ofensiva con misiles contra objetivos en Baréin, Jordania, Kuwait y Qatar. Los sistemas de defensa aérea fueron activados en los cuatro países y las autoridades reportaron al menos un herido en Kuwait.
La escalada militar mantiene la preocupación internacional por la seguridad del estrecho de Ormuz, paso marítimo por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo y del gas natural comercializados en el mundo.
Mientras Estados Unidos y los países del Golfo sostienen que esa vía debe permanecer abierta para la navegación internacional, Irán insiste en ejercer un control exclusivo sobre el estrecho y plantea el cobro de tasas a las embarcaciones que lo atraviesen.
La disputa sobre Ormuz desencadenó una fuerte crisis energética mundial durante las últimas semanas, aunque el precio internacional del petróleo ha retrocedido desde los máximos alcanzados durante el conflicto.
En paralelo, los países del Golfo intensificaron las gestiones diplomáticas para evitar una nueva escalada. El presidente de Emiratos Árabes Unidos, Mohammed bin Zayed Al Nahyan, viajó a Kuwait tras el ataque iraní, mientras Qatar y Pakistán continúan participando en los esfuerzos de mediación entre Washington y Teherán para impedir el retorno a una guerra abierta.