
La UEFA calificó este lunes (06.07.2026) como "inaudita, incomprensible e injustificable" la decisión de la FIFA de suspender, en pleno Mundial de fútbol, la sanción por tarjeta roja al delantero estadounidense Folarin Balogun, quien ahora podrá enfrentar a Bélgica en octavos de final, y aseguró que la integridad y la credibilidad de una competición se pone en juego cuando no se cumplen las reglas.
"El fútbol, como cualquier otro deporte, reposa sobre reglas que son el fundamento de una competición justa, honesta y transparente. A veces, las reglas están sujetas a interpretación. Concretamente este no es el caso", indicó la institución europea, en una declaración con un tono severo. "La suspensión automática de un mínimo de un partido tras recibir una tarjeta roja no es una opción discrecional y no requiere la decisión de un órgano competente para aplicarse", agrega el texto.
"Cuando la certeza de las reglas ya no está garantizada por sus guardianes, la integridad del juego se pone en entredicho y la credibilidad de una competición se ve socavada. Asimismo, dicha decisión sienta un precedente en el torneo en curso, donde situaciones similares requerirán a partir de ahora un trato idéntico, en detrimento de la competición", sentenció.
La FIFA aplicó de oficio el Artículo 27 de su Código Disciplinario para perdonar a Balogun, según el cual la entidad puede decidir suspender la ejecución de una sanción disciplinaria previamente impuesta. El presidente de Estados Unidos celebró en redes sociales la decisión y expresó su agradecimiento a la FIFA "por hacer lo correcto" y revertir lo que consideró "una gran injusticia".
Blatter se pregunta hacia dónde va la FIFA
En su texto, la UEFA ni siquiera mencionó la llamada telefónica del presidente estadounidense al jefe de la FIFA, Gianni Infantino, confirmada a la agencia de noticias AFP por dos fuentes cercanas al caso. La misma información aparece en The New York Times. En su lugar, el ente rector del fútbol europeo se centró en el reglamento. "El fútbol es el deporte más querido del mundo porque es un juego hermoso, y goza de confianza porque se juega en todas partes con las mismas leyes".
"Un torneo nunca es un hecho aislado por completo y, si el torneo en cuestión es la Copa del Mundo, tiene el poder de generar consecuencias positivas o negativas en el juego en su conjunto. Expresamos nuestra incredulidad ante una decisión tan inaudita, incomprensible e injustificable", concluye el texto.
Folarin Balogun fue expulsado en el triunfo de dieciseisavos de final del miércoles ante Bosnia y Herzegovina (2-0) tras pisar el tobillo derecho del defensor Tarik Muharemovic cuando pugnaban por un balón, quedando automáticamente suspendido para el duelo de octavos de final contra Bélgica. El propio Balogun admitió el viernes a la prensa que su cartulina roja era algo que debía "aceptar".
También reaccionó el expresidente de la FIFA Joseph Blatter, quien defendió que "las tarjetas rojas no se anulan por llamadas telefónicas políticas", sino "por reglas, evidencia y organismos independientes”. Blatter dijo que "si un presidente de Estados Unidos interviene con el presidente de la FIFA, la pregunta es inevitable: ¿Quo vadis, FIFA? El fútbol nunca debe convertirse en un patio de recreo para el poder político".