Bajo el penoco

Con el alma en los pies

| 2026-07-06 00:44:34

El Mundial 2026 está dejando una de esas enseñanzas que el fútbol ofrece de vez en cuando: la historia no siempre la escriben los favoritos. Cabo Verde y Noruega demostraron que el talento ayuda, pero que la convicción colectiva puede reducir distancias que parecían imposibles. Los africanos llevaron a Argentina hasta el límite, obligándola a resolver el partido recién en la prórroga, mientras que los noruegos eliminaron a Brasil con una actuación que difícilmente será olvidada. No se trata únicamente de resultados inesperados. Detrás de estas campañas hay equipos disciplinados, preparados y convencidos de que competir de igual a igual es posible. Cuando un grupo juega sin complejos, cada balón dividido vale más y cada esfuerzo encuentra un sentido distinto. Por eso, este Mundial recuerda que el fútbol sigue siendo el deporte donde la voluntad puede desafiar a la lógica. A veces, la diferencia no está en el presupuesto, la tradición o las estrellas, sino en esa capacidad de seguir corriendo cuando las piernas ya no responden. Ahí, literalmente, se juega con el alma en los pies.