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Vaca Muerta impulsa a Argentina hacia el podio petrolero de América Latina

El crecimiento sostenido de la producción no convencional en la cuenca neuquina abre un debate sobre la posibilidad de que el país se acerque a México y Venezuela, mientras Brasil se consolida como líder regional indiscutido

El avance de los proyectos de infraestructura vinculados a Vaca Muerta
Internacional | Agencia | 2026-07-03 20:07:27

El avance de los proyectos de infraestructura vinculados a Vaca Muerta reabrió el debate sobre el techo productivo de Argentina y su capacidad de disputar posiciones de liderazgo petrolero en América Latina. Según analistas del sector, el país cuenta con una ventaja estratégica frente a sus competidores regionales: su crecimiento depende principalmente de que se concreten las inversiones necesarias, y no de factores externos o geopolíticos que sí condicionan a otros productores de la región.

La Secretaría de Energía informó que la producción de petróleo alcanzó en mayo un nuevo récord de 903.700 barriles diarios, lo que representa un crecimiento interanual del 19,6%. Vaca Muerta explica ya el 69% del total nacional, consolidándose como el principal motor de la actividad hidrocarburífera del país. El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó el dato en redes sociales al señalar que la energía continúa consolidando su rol estratégico.

Ernesto Rystad, vicepresidente senior para Latinoamérica de la consultora Rystad Energy, sostuvo que Argentina, México y Venezuela se encuentran parejos en el corto plazo, aunque por razones muy distintas. Según explicó, la producción mexicana muestra una tendencia a la baja salvo que avancen los grandes proyectos del Golfo de América, mientras que Venezuela atraviesa un proceso de reactivación tras un largo declino, apoyado en pozos dañados que resultan relativamente sencillos de recuperar.

El especialista remarcó que Argentina es el único de los tres países con un horizonte de crecimiento de largo plazo que no depende de circunstancias externas, sino de las decisiones de inversión de los actores del sector. En ese sentido, subrayó que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) resulta clave para sostener y acelerar ese proceso, especialmente en las nuevas áreas que requieren infraestructura de gran escala.

Juan José Carbajales, titular de la consultora Paspartú, proyectó que la producción de crudo argentino podría escalar hasta 1,5 millones de barriles diarios hacia 2030 si se mantiene el ritmo actual de inversión. El especialista explicó que los proyectos de expansión de crudo y gas en la cuenca neuquina adquirieron una dinámica propia orientada al largo plazo, favorecida tanto por el contexto internacional como por el avance de las iniciativas amparadas bajo el RIGI.

En paralelo, México atraviesa un escenario de estancamiento. El país produce actualmente alrededor de 1,65 millones de barriles diarios de hidrocarburos líquidos, con una tendencia descendente producto del agotamiento de campos maduros y la demora en el desarrollo de nuevos proyectos en aguas profundas del Golfo. La Agencia Internacional de Energía proyecta una caída hasta 1,3 millones de barriles diarios hacia 2030 si no se incrementa la inversión.

Venezuela, por su parte, intenta recomponer una producción que no alcanzaba el millón de barriles diarios a comienzos de este año, según indicó Carbajales. Rystad Energy estimó que los proyectos emblemáticos de Argentina, Guyana y Brasil sumarán en conjunto más de 700.000 barriles diarios adicionales este año, frente a apenas 300.000 barriles diarios proyectados para Venezuela, que según la consultora seguirá por detrás de esos países al menos hasta 2030.

Brasil se mantiene como el líder indiscutido de la región. De acuerdo con Carbajales, el país vecino produce actualmente cerca de 3,5 millones de barriles diarios, con proyecciones que apuntan a alcanzar los 4 millones gracias al desarrollo de los yacimientos del Pre-salt en el Atlántico, pese a la elevada complejidad tecnológica que implica operar a miles de metros de profundidad.

El mapa petrolero regional muestra así realidades marcadamente distintas: mientras México enfrenta un proceso de declino estructural y Venezuela busca estabilizarse, Argentina emerge como uno de los países con mayor potencial de crecimiento, siempre que logre sostener el nivel de inversión que exige el desarrollo de los recursos no convencionales.

Entre los proyectos que sustentan ese horizonte se destaca "LLL Oil" de YPF, la mayor solicitud presentada formalmente bajo el RIGI, que contempla una inversión comprometida de US$25.000 millones en los próximos quince años para perforar más de 1.100 pozos, con el objetivo de generar exportaciones por US$6.000 millones anuales hacia 2032. A esto se suman iniciativas como Vaca Muerta Sur, la duplicación de Oleoductos del Valle y el Gasoducto San Matías, este último aprobado bajo el régimen por US$1.300 millones para transportar gas desde Neuquén hacia el Golfo San Matías.

Carbajales consideró que, con un break even estimado en 45 dólares por barril según declaraciones del CEO de YPF, Horacio Marín, existe margen suficiente para acelerar el ritmo de inversión. El especialista planteó un escenario "altamente optimista" para la producción no convencional argentina, con la posibilidad de que el país se consolide como exportador confiable de petróleo y gas natural licuado en un contexto donde Europa y Asia buscan diversificar sus proveedores energéticos.

En definitiva, el potencial de crecimiento de América Latina en el sector petrolero se distribuye de manera desigual entre sus principales productores: mientras México deberá resolver los desafíos técnicos y financieros de sus proyectos en aguas profundas y Venezuela enfrenta las limitaciones de operar crudo extrapesado en la Faja del Orinoco, Argentina depende de sostener el flujo de inversiones hacia Vaca Muerta para acercarse a un podio regional que, por ahora, sigue liderando Brasil de manera indiscutida.