
La respuesta internacional al doble terremoto en Venezuela continúa fortaleciéndose mientras diversas organizaciones y sectores políticos cuestionan la gestión de la emergencia por parte de las autoridades.
El equipo de búsqueda y rescate de Países Bajos anunció este miércoles el final de su misión al considerar que las probabilidades de encontrar sobrevivientes bajo los escombros son ya muy reducidas.
Sin embargo, brigadas venezolanas y rescatistas provenientes de otros países permanecen trabajando en las zonas devastadas, alentados por algunos rescates exitosos registrados incluso seis días después del desastre.
El Gobierno británico anunció una ayuda adicional equivalente a 2,3 millones de euros, destinada a reforzar la asistencia humanitaria para los afectados por los terremotos.
Estados Unidos también mantiene un importante despliegue de apoyo, con más de 900 efectivos participando en operaciones logísticas, búsqueda, rescate y evaluación de daños mediante drones y otros recursos tecnológicos.
España confirmó que 26 ciudadanos españoles fallecieron durante la tragedia y envió nuevos equipos médicos, además de material para refugios temporales.
Mientras tanto, organismos internacionales como UNICEF y Plan International alertaron sobre el creciente riesgo que enfrentan miles de niños desplazados por enfermedades, violencia y separación familiar dentro de los albergues.
La oposición venezolana afirmó que la catástrofe dejó en evidencia debilidades institucionales para responder a una emergencia de gran magnitud y pidió fortalecer la asistencia humanitaria.
La organización de derechos humanos Provea denunció que existe una excesiva presencia de cuerpos militares y policiales en La Guaira, mientras persisten problemas para garantizar agua, alimentos y otros servicios esenciales a los sobrevivientes.
Las autoridades rechazaron esas críticas y aseguraron que más de 26.000 funcionarios y 17.832 voluntarios participan en las operaciones de emergencia, además de la distribución de cientos de miles de toneladas de ayuda.
En paralelo, cuatro policías fueron detenidos por presuntamente apropiarse de dinero encontrado entre los escombros, un hecho que generó indignación en medio de la tragedia.
Con la búsqueda de sobrevivientes entrando en su fase final, la prioridad comienza a desplazarse hacia la reconstrucción, la atención sanitaria y la recuperación de miles de familias que perdieron prácticamente todo tras el peor terremoto registrado en Venezuela en cien años.