Marruecos impuso su jerarquía de los últimos años al derrotar a Países Bajos por 3-2 en la tanda de penales -tras igualar 1-1 en los 120 minutos de juego- y clasificarse a los octavos de final del Mundial 2026. El gran héroe de la noche fue el arquero Yassine Bounou, conocido mundialmente como Bono, quien volvió a vestirse de figura bajo los tres palos.
El conjunto neerlandés golpeó primero a los 72 minutos gracias a Cody Gakpo. El delantero apareció en el momento justo para abrir el marcador y acercar a la "Oranje" a la siguiente ronda. Sin embargo, cuando la clasificación parecía encaminada, Marruecos reaccionó sobre el final del encuentro y encontró el empate por intermedio de Israel Diop, forzando la prórroga.
En el tiempo suplementario ninguno de los dos equipos logró romper la igualdad, por lo que el boleto a la siguiente fase tuvo que definirse desde el punto penal.
Allí emergió la figura de Bono. El experimentado guardameta contuvo el último lanzamiento de Crysencio Summerville y puso en bandeja la clasificación. Su compañero Ismael Saibari no falló y decretó la victoria para el conjunto africano.