
En un Mundial en el que varios porteros desconocidos se han hecho un nombre a nivel global, Orlando Gill ha sido quien ha dado el primer gran golpeo del torneo al detener dos lanzamientos de penalti en la tanda de penaltis que ha supuesto la eliminación de Alemania a manos de Paraguay.
Gill no solo detuvo dos penaltis de manera heroica a dos futbolistas de la gran élite como son Havertz y Woltemade. A lo largo de los 120 minutos previos dejó varias parados soberbias para sostener a Paraguay con el empate y así llegar a la tanda por la que será recordado durante décadas en su país.
Su vida ha estado dedicada a San Lorenzo, primero en el club de formación en Paraguay y después al fichar por el cuadro argentino de mismo nombre. A sus 26 años aún tiene carrera por delante para aumentar sus heroicidades. Aunque lo primero será comandar a Paraguay hacia el gran sueño mundialista. Tras el tropiezo del debut ante Estados Unidos ahora el equipo de Alfaro resulta temible para cualquiera.
Con sus 199 centímetros de estatura a lo largo del partido se mostró sereno en los múltiples centros que Alemania sirvió a su área y en los penaltis fue capaz de llegar abajo y reaccionar con unos soberbios reflejos. Además, mostró frialdad para digerir esos momentos de tensión con calma y con ese punto de experiencia para manejar los nervios del oponente.
¿Qué dirá ahora Chilavert?
Hace unos días, Chilavert habló sobre el hoy héroe de Paraguay en referencia a su juego: No habla, juega mudo. El fútbol es comunicación, más para el arquero", comentó el mítico jugador paraguayo cuando le preguntaron por el arquero titular de su selección. "Cuando pasan tres cuartos de cancha, nuestros defensores ya están dentro del área y él debería gritar para que jueguen 10 metros fuera del área", concluyó Chilavert
A todo este lío contestó Melissa Ávalos, pareja de Orlando, en sus redes sociales: ¿Hoy él es todo eso porque no quiso firmar contigo? ¿Por qué no te eligió? Porque hasta hace unos meses atrás él era el mejor en tus conversaciones. Además, Melissa añadíó con rotundidad: "Gente de mierda que hace mal por no darles el gusto y sale a quemar a las personas psicológicamente".
Además, Chilavert cuestionó la decisión de Gustavo Alfaro de mantener la incógnita sobre el portero titular hasta prácticamente el día del partido. A su juicio, esa falta de claridad pudo pasar factura a Gill. "Los arqueros sienten. Antes de irse de Paraguay, tendría que tener decidido quién es el arquero. Esas dudas le transmiten inestabilidad emocional al arquero", sentenció.