
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, informó esta madrugada que como consecuencia de los dos sismos de magnitud 7.2 y 7.5 que afectaron al país en la tarde del miércoles fallecieron al menos 164 personas y se reportan 971 heridos. En un primer balance, el gobierno había reportado 32 muertos y unos 700 heridos.
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el sismo principal alcanzó una magnitud preliminar de 7,5 y ocurrió apenas 40 segundos después de un temblor de 7,2 en la misma región.
Los Centros de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos informaron que no existe amenaza de tsunami y cancelaron una advertencia inicial que contemplaba la posibilidad de olas peligrosas para zonas como Puerto Rico y las Islas Vírgenes.
La Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) reportó durante la madrugada de este jueves la ocurrencia de diez réplicas en Venezuela, la mayoría localizadas en los estados La Guaira y Miranda.
La Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela expresó este jueves su solidaridad con los afectados por los terremotos que han sacudido el país, y pidieron el levantamiento de las restricciones en internet y los medios de comunicación para facilitar la información en una emergencia como la actual.
Se proyecta que la cantidad de muertos seguirá subiendo sustancialmente
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) ha publicado un informe en el que estima que existe una posibilidad del 42% de que las víctimas mortales de los terremotos en Venezuela estén entre 10.000 y 100.000. Este sería el escenario más probable. Las posibilidades de que la cifra de muertos esté entre 100 y 1.000 son del 8%; entre 1.000 y 10.000 fallecidos, del 33%; y que supere los 100.000, un 17% de probabilidad.
El USGS tiene en cuenta para sus estimaciones variables como la población de la zona y el tipo de edificaciones. “En general, la población de esta región vive en edificios vulnerables a los temblores sísmicos, aunque también hay edificios resistentes. Los tipos de edificios vulnerables más comunes son los de mampostería de ladrillo sin armar y los de bloques de adobe”, se puede leer en el informe. Además, en la zona más afectada hay grandes núcleos de población como Caracas, Puerto Cabello, Catia La Mar y Valencia.
“Es probable que se produzca un elevado número de víctimas y daños extensos, y es probable que el desastre tenga un alcance generalizado. Las alertas rojas registradas en el pasado han requerido una respuesta nacional o internacional”, añade el informe. El USGS hace asimismo una estimación de las pérdidas económicas derivadas de los terremotos, que calcula con los datos actuales entre el 1% y el 7% del PIB de Venezuela.
La situación en La Guaira es de colapso total
Un vecino de La Guaira llamado José Rolón ha contado a Televisión Española que la situación es de “colapso total”. “No hay luz, internet, ni agua, ni ningún servicio”, ha afirmado, añadiendo que solo pueden comunicarse quienes, como él, disponen de un teléfono satelital.
Este residente ha relatado sus impresiones tras un recorrido por la zona de Los Corales, prácticamente desaparecida, a su juicio: “Los edificios que había ya no están, es como si hubiera habido una explosión o demolición controlada: no hay ni un edificio en pie”. La escena se repite en Caraballeda, donde también hay múltiples construcciones muy dañadas. “Hay personas intentando saquear viviendas y otras llorando y gritando los nombres de sus familiares con la esperanza de encontrarlos vivos”, ha asegurado a la televisión pública española.
Rolón ha descrito también la situación en una de las clínicas de la parroquia de Caraballeda, donde fue a buscar mascarillas y oxígeno para unos vecinos ancianos. “Aunque parte del hospital se ha venido abajo, los médicos y enfermeras seguían atendiendo heridos en plena calle. Allí había dos personas fallecidas, cubiertas con sábanas”, ha afirmado. “Más adelante, la pared de un edificio se desplomó sobre una persona que estaba de pie. Quedó sepultada y solo se le veían las piernas. Hay cientos de casos similares”.
Este vecino, cuya casa ha quedado también inhabitable, ha criticado que de momento las autoridades no se han pronunciado. “Estoy en la calle. No hay ningún tipo de información, es como si el Estado no existiera y la gente está a su suerte. No hemos escuchado ningún pronunciamiento oficial del alcalde ni de ninguna otra autoridad, así que cada uno está intentando resolver como puede, buscar a sus familiares y sobrevivir. Lo que vemos es un Estado desolado y olvidado por los organismos gubernamentales. No existía ninguna política de prevención para un desastre natural de esta magnitud y hoy estamos viendo las consecuencias”, ha afirmado.