Noruega ha dejado su carta de presentación para mirar de tú a tú a las grandes selecciones de este Mundial. Ante la "campeona no oficial de África", los nórdicos mostraron colmillo, variantes y buen juego para certificar su pase a la ronda de dieciseisavos con dos victorias de entidad. La sociedad limitada formada por Odegaard y Haaland ilusiona a un país que sueña ya con mejorar los octavos de 1998 con una actuación muy convincente en el plano ofensivo aunque dejó muchas dudas en defensa, su punto débil por nombres y rendimiento.
Noruega empieza avisando en el juego aéreo Si en algo dan miedo los vikingos es por arriba. En los dos primeros minutos sacaron cuatro saques de esquina, y fue en uno de ellos donde llegó el primer "milagro" de Edouard Mendy, portero senegalés. Ajer remataba a quemarropa, pero el meta conseguía tirar de reflejos para sacarse el balón de encima y evitar el primero de los escandinavos.
Una vez pasado el asedio, Solbakken y sus muchachos sufrieron un contratiempo muy importante. Julian Ryerson, lateral del Borussia Dortmund, se tenía que retirar en el minuto 12 por lesión. En su lugar entraba Pedersen, carrilero del Torino.
A Senegal le costó hacer peligro sobre la portería de Nyland en la primera mitad, y el primer disparo, aunque ni siquiera fue a la portería del meta sevillista, fue un disparo cruzado de Nicolas Jackson que se fue desviado tras la pausa de hidratación.
Mendy, de héroe a villano
Pero la ocasión más importante hasta ese punto sería para Noruega. En el minuto 36 un gran pase en largo de Nusa llegaba para Haaland, quien dejaba con un toque de crack el balón a Odegaard. El del Arsenal, con toda la ventaja para controlar y disparar frente a la meta de Senegal, se encontró con un excelso Edouard Mendy para negarle el primer tanto del choque.
Y si la defensa de Senegal se basaba en la experiencia de sus líderes Koulibaly y Mendy, ambos fallaron en el peor momento posible. A dos minutos del descanso, un mal pase de Odegaard era rechazado aún peor por el central senegalés, quien habilitaba a Pedersen, que ya había perdido toda esperanza en la jugada. El lateral, que no había iniciado siquiera el duelo, recogió el regalo y disparó sin mucha fe. En la más fácil de las tres en las que tuvo que intervenir Mendy, el blando disparo del lateral se coló entre sus manos para poner en ventaja a Noruega.
Y ese no fue el único error del portero senegalés, ya que un minuto después Haaland le robó el balón en su portería, pero falló de forma extrañísima para lo que suele habituar el delantero noruego. El ariete remató al palo cuando estaba solo frente a la portería, aunque con poco ángulo. En la continuación de la jugada, el "9" noruego lo volvió a intentar de cabeza, pero esta vez sí se encontró a un seguro Mendy.
Haaland perdona dos, pero no tres
Seguro que en los 15 minutos de descanso el delantero del Manchester City le estuvo dando vueltas a la jugada. Y las ganas de resarcirse se le quitaron en la primera que tuvo en el 48".
Un gran contraataque comandado por Odegaard llegaba con un buen pase filtrado a Erling Haaland, quien definía de forma inmejorable con la zurda para hacer el 2-0. La celebración era de "pase al bolsillo y a pensar en Francia", pero lo que hoy ha dejado claro Noruega es que aún le falta la habilidad para dormir el partido y no dar alas al rival.
Sarr da vida a Senegal, pero el gigante noruego lo aniquila
El gol no sentó mal a los "Leones de Teranga". Al revés, le sirvió para soltarse las cadenas e ir ataque. Y el premio iba a llegar cinco minutos después. Una gran combinación senegalesa dejaba solo frente a Nyland a Ismaila Sarr, quien definía cayéndose pero con mucha calidad para hacer un 2-1 que daba alas a los africanos.
Y lo que es el fútbol, todo cambió en un minuto. De dominar el partido y pensar en el empate, a verse castigado por la falta de contundencia. La defensa no fue capaz de despejar un balón y se encontró a los dos enemigos más temibles posibles. Un centro de Odegaard y un remate impresionante con la derecha de Haaland por técnica, reflejos y puntería ponían el 3-1 en el minuto 58.
Senegal se encontraba además con la lesión de uno de sus puntales, el portero Edouard Mendy. El portero, en un mal gesto, se lesionaba y tenía que dejar su lugar a Mory Diaw. El choquese le complicaba aún más a Senegal.
Senegal quiso buscar la forma de meterse en el partido. Sadio Mané, desparecido en los primeros 70 minutos, sacó raza y coraje para desbordar por la banda y generar las dos mejores ocasiones de peligro, aunque Pape Gueye y Nico Jackson no estuvieron acertados de cara a puerta.
Sarr da forma a la épica, aunque se quedó a medio camino
Quien sí lo estuvo fue Ismaila Sarr. El "18" fue el más incisivo en el ataque senegalés y regaló a los africanos 5 minutos para soñar tras su tanto en el 93" para poner el 3-2. Fue el único capaz de descifrar la pasiva defensa noruega, que dejaba entrar por los pasillos interiores y combinar a los atacantes de Senegal. Sin lugar a duda, es lo que más dudas genera de cara a competir con selecciones más potentes en futuras rondas. Los "Leones de Teranga" consiguieron un par de saques de esquina e Ismaila Sarr la tuvo de forma muy clara para el "hat-trick" particular y el 3-3 que habría sido definitivo.
Noruega aseguró su victoria, la segunda en lo que va de Mundial, y ya mira a cotas más altas con una generación que ilusiona. El momento de la verdadera reválida llegará ante Francia, ante la que se jugará el primer puesto de grupo I, y en la que a los noruegos solo le valdrá la victoria para lograr la cima del grupo tras el empate a seis puntos con dos jornadas disputadas, ya que Francia cuenta con un gol más en la diferencia general de tantos.