
El legado de Cristiano Ronaldo en el fútbol es eterno, pero ya parece que va llegando a su fin. Su debut mundialista ante el Congo, a sus 41 años, no sorprendió a nadie y confirmó que el ritmo competitivo de una estrella como él ya no es el mismo. El medio portugués A Bola realizó un artículo de opinión con el siguiente título "Gracias por todo, Cristiano. ¡Ahora es hora de irse!". Un fuerte mensaje para alguien que lo ha dado todo su país, pero dónde ya parece que estén buscando el siguiente cambio generacional.
"Pero hay un asunto aún más delicado. Se llama Cristiano Ronaldo . Escribo estas líneas con profunda gratitud. Cristiano es, para mí, el mejor futbolista de la historia de Portugal y uno de los dos mejores jugadores de la historia del fútbol mundial. Nos dio títulos, récords, momentos inolvidables y una proyección internacional que ninguna generación anterior logró alcanzar. Todo el país le debe mucho. Precisamente por eso, duele presenciar el fin de una era. A los 41 años, Cristiano ya no es el jugador que era a los 31. No podría serlo. El tiempo, un adversario invencible, nos afecta a todos, y a los deportistas profesionales aún más, independientemente de su grandeza. Y lo que durante dos décadas fue evidente —su estatus como principal referente de la selección nacional— ya no lo es", expresó el columnista portugués Nuno Saraiva.
A Cristiano se le vio apático, sin ser capaz de aportar y rematar como él sabe. Parece que la edad va pesando y seguro que pretende aparecer desde el próximo partido ante Uzbekistán. Pero, para una leyenda de este magnífico deporte como lo es, nunca es agradable ver cómo le pueden decir que "es un problema para el país". Veremos si es capaz de darle la vuelta a la situación en el Mundial.
La opinión de Saraiva acaba de forma contundente y, sin duda alguna, agradece lo que ha sido Cristiano para Portugal, pero está convencido que es el momento de pasar página: "Hago un sincero llamamiento. Cristiano Ronaldo ya no tiene nada que demostrar. Ni al pueblo portugués, ni al fútbol, ni a sí mismo. Su estatus histórico está garantizado para siempre. Ha llegado el momento de retirarse con la misma grandeza con la que entró. Por respeto a sí mismo, a sus compañeros, a la Selección Nacional, al Club que lo formó —el gran Sporting Club de Portugal—, para dar ejemplo a los miles de niños que dan sus primeros pasos en el fútbol y que, como este hombre casi mayor, lo idolatran, y por respeto a los millones de portugueses que crecieron admirándolo".
"Las leyendas no dejan de ser leyendas cuando se retiran. Al contrario. A menudo, se vuelven aún más grandes cuando saben elegir el momento adecuado para decir adiós", finalizó Nuno Saraiva.