Bajo el penoco

Paciencia de sueco

| 2026-06-18 07:30:43

Suecia ha sido el símbolo europeo de la apertura, la tolerancia y la confianza en la integración multicultural. Mientras otros endurecían controles, el país nórdico ha sido generoso con la inmigración. Los años han demostrado que la integración masiva no siempre ocurre de manera automática y que una parte de los recién llegados no comparte ni respeta los valores que hicieron de Suecia una de las democracias más exitosas del mundo. La creciente delincuencia, las tensiones culturales y el abuso de los sistemas de bienestar han llevado a los suecos a cuestionar un modelo que parecía intocable. Cuando la sociedad más paciente comienza a imponer límites, es porque percibe que la permisividad ha llegado demasiado lejos. Las nuevas medidas suecas reflejan esa transformación. Mientras Donald Trump centró sus restricciones principalmente en inmigrantes vinculados a antecedentes criminales, Suecia ha ido más allá al introducir el concepto de “buena conducta”. Ya no se trata únicamente de castigar el crimen, sino de exigir responsabilidad, respeto a las normas y voluntad de integración. El mensaje es claro: la hospitalidad sigue siendo un valor, pero no puede sobrevivir sin reciprocidad.