Panamá rozó la victoria, pero terminó pagando caro su falta de eficacia. La selección canalera cayó por 1-0 ante Ghana este miércoles, en su debut por el Grupo L del Mundial 2026, tras un gol agónico de Caleb Yirenkyi en el minuto 94.
El equipo dirigido por Thomas Christiansen fue superior durante gran parte del encuentro. Mostró mayor orden, iniciativa y ambición ofensiva, aunque volvió a evidenciar su principal debilidad: la falta de contundencia en el área rival.
Ghana, superada en varios tramos del partido, resistió gracias a las intervenciones de sus guardametas y a una defensa que supo soportar la presión panameña. La selección africana apostó por la paciencia y encontró su recompensa en el tiempo añadido.
El gol de la victoria nació de una rápida transición por la banda izquierda. Brandon Thomas-Asante, ingresado en la segunda mitad, desbordó a su marcador y envió un pase raso al corazón del área, donde apareció Yirenkyi para empujar el balón al fondo de la red y desatar la euforia ghanesa.
El desenlace fue especialmente cruel para Panamá, que había firmado una sólida actuación bajo la lluvia del Toronto Stadium. Con balones largos y ataques por las bandas, el conjunto centroamericano generó las ocasiones más claras, pero no logró capitalizarlas.
La frustración panameña se hizo evidente en los últimos instantes, cuando una tangana en el área ghanesa terminó con una tarjeta amarilla para Carlos Harvey. Sin tiempo para más, el árbitro decretó el final y confirmó una dolorosa derrota para los canaleros.
Ghana celebró una victoria de supervivencia; Panamá, en cambio, se marchó con la amarga sensación de haber hecho casi todo bien, excepto lo más importante: marcar.