
Una polémica inesperada surgió en los primeros días de la Copa Mundial de la FIFA 2026 luego de que varios periodistas denunciaran restricciones para formular preguntas en español durante algunas conferencias de prensa oficiales del torneo.
Uno de los casos más comentados ocurrió en la rueda de prensa previa al encuentro entre Brasil y Marruecos. Durante la comparecencia, un periodista intentó realizar una consulta en español al defensor marroquí Achraf Hakimi. Aunque el jugador manifestó que podía responder sin inconvenientes en ese idioma, los moderadores de la FIFA solicitaron inicialmente que la pregunta se formulara en una de las lenguas habilitadas para la traducción simultánea. Finalmente, la intervención fue aceptada.
La situación se repitió posteriormente en la conferencia de prensa de la selección brasileña. En esa ocasión, un periodista intentó dirigirse en español al delantero Vinícius Júnior, pero el moderador interrumpió la consulta y pidió que se realizara en inglés.
Los episodios generaron cuestionamientos en redes sociales y entre los profesionales de la prensa, especialmente por tratarse de un Mundial organizado en Norteamérica y con una importante presencia de medios hispanohablantes.
Sin embargo, la FIFA no ha emitido ninguna norma que prohíba expresamente el uso del español en las actividades oficiales del certamen. De acuerdo con las explicaciones brindadas por la organización, las limitaciones responden a cuestiones operativas relacionadas con los sistemas de interpretación disponibles en cada conferencia.
El protocolo establece que las preguntas y respuestas deben desarrollarse en tres idiomas: la lengua oficial de cada selección participante y el inglés como idioma común para la comunicación internacional. Esto permite que los servicios de traducción simultánea funcionen de manera adecuada para todos los asistentes.
Según la FIFA, cuando se utiliza un idioma distinto a los contemplados en el sistema de interpretación, existe el riesgo de que parte de los periodistas y delegaciones presentes no pueda seguir correctamente el intercambio, lo que afecta el acceso equitativo a la información.
Pese a ello, los incidentes han reabierto el debate sobre la inclusión del español en las conferencias oficiales de un torneo que se disputa en una región donde millones de aficionados y comunicadores utilizan este idioma como lengua principal.