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¿Cómo romper los “pactos” de brujería o satánicos?

¿Cómo romper los “pactos” de brujería o satánicos?
Javier Gómez - Religioso y periodista | Religioso y periodista
| 2026-06-13 08:20:19

En mis dos anteriores artículos hablé sobre qué hacer si te hacen brujería, y de las consecuencias que sufren quienes hacen brujería, hoy me dedicaré a responder, esta vez según la Iglesia Católica, cómo romper los pactos hechos mediante brujería o satanismo con una entidad del mal, es decir, ¿qué puede hacer una persona que ha hecho un pacto o brujería y se arrepiente?

Daré una síntesis básica de lo que se debe hacer: Por mucho que a muchos esto les cause alguna clase de asombro, lo primero de lo que hay que hablar es del valor exorcístico, ¡Sí!, exorcístico, del sacramento de la confesión. Lo es, porque el sacramento de la confesión es un acto de reconciliación con Dios: permite a los fieles recibir el perdón de sus pecados. Este sacramento tiene un poder exorcístico en el sentido de que ayuda a liberar al penitente de la culpa y la carga del pecado, lo que puede abrir la puerta a una transformación espiritual.

En cuanto a los pactos satánicos, la Iglesia enseña que estos son acuerdos realizados con fuerzas oscuras. Bien sabemos que la Biblia prohíbe, en los dos testamentos, la brujería y el ocultismo: Éxodo 22,18, Levítico 19,26, 19,31, 20,6, 20, 27; Deuteronomio 18, 10-12; 1 Samuel 15:23; 2 Reyes 21,6; 2 Crónicas 33,6; Isaías 8,19, 47, 13-14; Jeremías 27,9; Miqueas 5,12; Malaquías 3,5, Nuevo Testamento: Hechos 19,19; Gálatas 5,19-21; Apocalipsis 21,8, 22,15.

Romper un pacto satánico implica un proceso de renuncia y arrepentimiento, que es esencial en el sacramento de la confesión. El proceso incluye:

1. Reconocer el pacto: Comprender la naturaleza del compromiso que se ha hecho. “El gran poder del pacto con el demonio es hacer pensar a la persona que ya está condenada haga lo que haga. Es difícil hacer entender a una persona que ha firmado tal trato que sigue siendo tan libre como antes. Pero es así” (Padre Fortea).

2. Renunciar explícitamente al pacto: Declara la intención de romper cualquier vínculo con las fuerzas malignas. El padre José Antonio Fortea Cucurull, exorcista, lo resume así: “El alma puede arrepentirse siempre que quiera con un simple acto de su voluntad. Arrepintiéndose, el pacto queda en papel mojado fueran cuales fueran los términos del contrato. Incluso aunque se excluyera la posibilidad del arrepentimiento, esta cláusula no sirve de nada. Dios que nos ha dado la libertad para hacer lo que queramos, no nos ha dado libertad para renunciar a la libertad. Esto es válido también en la eternidad, en el cielo o en el infierno seguiremos siendo libres. Sólo que en el cielo ya no querremos pecar, y en el infierno ya no querremos arrepentirnos”.

3. Confesión de pecados: Se debe buscar la absolución en el sacramento de la confesión: "Si quieren que el demonio huya de ustedes, confiesen sus pecados con frecuencia (Don Bosco). “Así como el hombre bautizado por el sacerdote es iluminado por la Gracia del Espíritu Santo, así también aquel quien en penitencia confiesa sus pecados, recibe a través del sacerdote el perdón en virtud de la gracia de Cristo (San Atanasio). “Piensan que no tiene sentido recibir la absolución hoy, sabiendo que mañana cometerán nuevamente los mismos pecados. Pero Dios mismo olvida en ese momento los pecados de mañana, para darles su gracia hoy” (Santo Cura de Ars). “La confesión y la contrición son tan bellas y de tan buen olor, que borran la fealdad y disipan el hedor del pecado” (San Francisco de Sales).

4. Reparación: Realizar actos de penitencia y restitución cuando sea posible, especialmente los prescritos en la confesión por el sacerdote.

La confesión ofrece un poder liberador al recibir el perdón divino y la gracia, fortaleciendo al creyente en la lucha espiritual. Otro paso importante que dar es ir con un grupo de la Renovación Carismática Católica, ya que ellos son quienes están más familiarizados con la práctica de oraciones de liberación. Dios con nosotros.

Javier Gómez - Religioso y periodista | Religioso y periodista