
Irán y Estados Unidos volvieron a protagonizar un nuevo episodio de tensión a pocas horas del inicio del Mundial 2026. La Federación Iraní de Fútbol denunció que las autoridades estadounidenses bloquearon el cupo de entradas que la FIFA asigna a cada selección participante, impidiendo que sus aficionados puedan asistir a los partidos de la fase de grupos.
"A menos de tres días del inicio de la competición, Estados Unidos vuelve a impedir que los aficionados iraníes asistan a los partidos de la selección nacional", señaló la federación en un comunicado oficial. Hasta el momento, ni la FIFA ni las autoridades estadounidenses han emitido una respuesta sobre la acusación.
De acuerdo con el reglamento de la FIFA, el 8% de las entradas disponibles para cada encuentro corresponde a las federaciones participantes, que pueden distribuirlas o revenderlas entre sus seguidores. Según la denuncia iraní, ese cupo fue retirado sin previo aviso ni explicación oficial, dejando a sus hinchas sin acceso a los tres partidos de la fase de grupos.
La controversia se suma a otros inconvenientes que ha enfrentado la delegación iraní antes del torneo. Días atrás, 15 integrantes de la comitiva, incluido el presidente de la federación, no pudieron ingresar a Estados Unidos debido a problemas con la tramitación de visas. Como consecuencia, el equipo instaló su base de operaciones en Tijuana, México.
Esta situación obliga a la selección asiática a desplazarse en avión hacia territorio estadounidense para cada compromiso y regresar inmediatamente después de los encuentros, una condición que supone una desventaja logística y deportiva en plena disputa mundialista.
Pese a este complejo escenario extradeportivo, Irán deberá concentrarse en su desempeño dentro de la cancha. Comparte grupo con Bélgica, principal favorita para quedarse con el primer lugar, además de Nueva Zelanda y Egipto, en una serie que promete ser exigente para el conjunto asiático.