
Desconocidos con el rostro cubierto asaltaron el vehículo del canal de televisión ATB, amenazaron al conductor con un arma blanca, lo forzaron a transportarlos y posteriormente sustrajeron enseres personales y equipos mientras se desplegaba la operación de desbloqueo de la carretera en el municipio de San Julián, en el departamento de Santa Cruz.
El hecho registrado el sábado 6 de junio, entre las 8.00 y las 11.00, restringió el trabajo del equipo de prensa enviado a la zona de conflicto que desde hace 25 días permanece bloqueada por organizaciones que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Dirigidos por jefes policiales y militares, y con la presencia de los ministros de Desarrollo Productivo, Óscar Justiniano, y de Energía, Marcelo Blanco, decenas de policías antimotines apoyados por militares intentaron despejar la vía tomada por seguidores del expresidente Evo Morales.
El municipio de San Julián está localizado en la región agropecuaria de la provincia Ñuflo de Chávez, a unos 170 kilómetros al noroeste de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, sobre la carretera que vincula con el departamento de Beni.
Mientras el periodista Silvio Arauz, acompañado por el camarógrafo Erland Heredia, registraba el choque entre manifestantes con las fuerzas antimotines, apoyadas por civiles de la Unión Juvenil Cruceñista (UJC), la unidad móvil conducida por Benicio Sánchez era asaltada.
Los rostros cubiertos de los atacantes impidieron determinar el bando al que pertenecían los agresores, relató la jefa de prensa de la red de televisión ATB, Noelia Flores, a la Unidad de Monitoreo de los periódicos representados por la Asociación Nacional de la Prensa (ANP).
La agresión se registró en el primer punto de bloqueo, despejado por los policías, donde el conductor aguardaba el retorno de los enviados de prensa.
Fue sorprendido por el grupo que abrió la puerta del vehículo, mientras un desconocido amenazó con un arma punzocortante a Sánchez.
Ese instante fue aprovechado por los asaltantes para sustraer baterías de una cámara, luces, un cargador, memorias digitales, billeteras, un envase para llevar líquidos y una prenda de vestir. Luego obligaron al conductor a transportarlos por unos kilómetros.
El trabajador de la prensa que pertenece a la tercera edad sufrió daño emocional y, al retornar a la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, requirió de asistencia médica.
Mientras se replegaba, el camarógrafo Heredia fue golpeado por desconocidos y, como efecto de la agresión, sus lentes fueron dañados.
Durante el enfrentamiento entre bloqueadores y las fuerzas policiales, los enviados de prensa fueron advertidos de que los manifestantes portaban armas de fuego y pidieron el repliegue de periodistas y camarógrafos para preservar su seguridad.