Miradas

¿De qué quiere dialogar el presidente Paz?

¿De qué quiere dialogar el presidente Paz?
Oscar Antezana Malpartida | Columnista
| 2026-06-06 08:16:56

Más de una vez afirmé que este gobierno nació con dos pecados capitales: la falta de un plan de gobierno y Lara como vicepresidente. Los disturbios actuales son consecuencia directa de ambos pecados.

Paz quiere dialogar. ¿Dialogar sobre qué? No tiene ninguna propuesta ni plan concreto. ¿Negociar reformas y políticas sin saber qué resultados habrá? ¿Más inversión? ¿Para qué? ¿Para que Bolivia crezca? ¿Para que crezca y qué? ¿Cómo queremos que sea nuestra Bolivia? ¿Cómo queremos transformarla? Políticas y reformas sin un norte claro no son suficientes. Todos querrán saber quiénes se beneficiarían, cómo y cuándo. Tampoco es suficiente decir: «todos».

¿Quiere dialogar para generar un ambiente de tranquilidad? ¿A eso hemos llegado? Sí, es un tema básico y esencial. Discutir temas de política y reformas parecería que ya no está al alcance de este gobierno; se están tornando en una quimera. El Presidente habla del mismo color de corazones, de paciencia, de que no abandonará a Bolivia. Pero esos corazones tienen diferentes sentimientos y la paciencia se agota rápidamente cuando hay gente inocente que muere en ambulancias. Parece que el Presidente ha abandonado a Bolivia a su suerte; no hace nada, no se atreve, no gobierna. Es una pena.

¿Quiere dialogar para cohesionar a la población que ha sido dividida durante veinte años? No se avanzaría prácticamente nada con un diálogo que todos sabemos es para salir del atolladero en que nos metió el Presidente. No se cohesiona a la gente con puro bla, bla, bla. Se cohesiona buscando objetivos comunes y mostrando resultados en beneficio de todos. Pero ¿qué objetivos, si no hay un plan? No tenemos rumbo. Hay otras maneras más simples y eficaces de lograr cohesionar a la población.

Al final, ¿qué quiere el Presidente? ¿Por qué no asume su responsabilidad, que es gobernar? La Real Academia Española define gobernar como «mandar con autoridad o regir algo; dirigir un país o colectividad política; regirse según una norma, regla o idea». Nada de eso hace este gobierno. Otras definiciones señalan que «gobernar es el acto de ejercer autoridad, dirección y control sobre un Estado, territorio o institución. Implica establecer y administrar leyes, dirigir políticas públicas, proveer servicios esenciales a la comunidad y garantizar el orden y el bienestar». También significa «dirigir una sociedad o un país hacia el logro de ciertas finalidades, estableciendo las leyes y las disposiciones necesarias para alcanzarlas».

Después de siete meses de gobierno, el Presidente parece igual de perdido que cuando estaba en campaña electoral. Tendría que haber sabido que iba a encontrar un país dividido y destruido por el MAS, que habría coletazos del pasado, pero parece que recién se ha dado cuenta. ¿Ingenuidad? ¿Ineptitud? A propósito de los coletazos y, como dirían los anglosajones, something fishy is going on.

Oscar Antezana Malpartida | Columnista