
El, presidente de Estados Unidos, Donald Trump reconoció este martes que el desenlace de las negociaciones con Irán sigue siendo incierto, aunque aseguró que los contactos entre ambos países continúan activos y sin interrupciones pese a las versiones que apuntaban a una paralización del diálogo.
A través de un mensaje publicado en la red Truth Social, el mandatario rechazó las informaciones que señalaban que Washington y Teherán habían suspendido las conversaciones debido al recrudecimiento de las tensiones en Medio Oriente.
“Los reportes que afirman que Irán y Estados Unidos dejaron de hablar hace unos días son falsos y erróneos”, afirmó Trump, quien insistió en que las negociaciones se han mantenido de manera constante durante los últimos días.
El jefe de la Casa Blanca sostuvo que los intercambios diplomáticos continuaron hace cuatro días, tres días, dos días, así como durante la jornada anterior y este mismo martes, descartando cualquier interrupción formal de los contactos.
Sin embargo, Trump admitió que el rumbo de las negociaciones aún es impredecible. “Nunca se sabe adónde conducen”, señaló al referirse a las posibilidades de alcanzar un entendimiento entre ambas naciones.
Pese a esa incertidumbre, el mandatario volvió a presionar a las autoridades iraníes para que acepten un acuerdo que permita avanzar hacia una solución negociada del prolongado conflicto bilateral.
“Es hora, de una manera u otra, de que hagan un acuerdo”, afirmó Trump, al tiempo que criticó la prolongada confrontación entre Washington y Teherán, que se ha extendido durante décadas.
Las declaraciones se producen en un contexto de elevada tensión regional, marcado por enfrentamientos militares, ataques cruzados y esfuerzos diplomáticos para evitar una escalada mayor en Medio Oriente.
Estados Unidos considera que un eventual acuerdo con Irán podría contribuir a reducir las hostilidades en la región y facilitar soluciones para otros focos de conflicto, entre ellos la seguridad marítima en el estrecho de Ormuz, una de las rutas estratégicas para el comercio mundial de energía.
En paralelo, el secretario de Estado, Marco Rubio, reveló ante el Senado estadounidense que el líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, participa cada vez más activamente en las negociaciones mantenidas con Washington.
Según Rubio, existen indicios de que Khamenei interviene en las comunicaciones que se realizan a través de intermediarios y en los intercambios escritos entre ambas partes, aunque reconoció que las respuestas iraníes suelen demorarse debido a divisiones internas dentro del aparato estatal.
El jefe de la diplomacia estadounidense expresó su confianza en que las conversaciones puedan mantenerse y eventualmente conducir a un acuerdo que favorezca la estabilidad regional. No obstante, advirtió que los asuntos relacionados con el programa nuclear iraní requerirán negociaciones mucho más complejas y prolongadas, que podrían extenderse durante varios meses antes de alcanzar una solución definitiva.