
En Bolivia se cumplen 30 días ininterrumpidos de bloqueos y protestas que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Los puntos de bloqueo ya suman 94 y están distribuidos en seis departamentos, aunque registran mayor fuerza y número en La Paz y El Alto, ciudades que permanecen aisladas y desabastecidas de alimentos, carburantes e insumos médicos.
El reporte de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) contabilizó los 94 puntos de bloqueo en La Paz, Cochabamba, Oruro, Potosí, Chuquisaca y Santa Cruz, los cuales también afectan la conexión con el resto de los departamentos. Del total, 22 se encuentran en el departamento de La Paz, la región más golpeada.
En las últimas horas se incrementó el número de cortes de ruta en diferentes regiones, pero en el departamento de Cochabamba se dio el mayor cambio al subir de 15 a 21. La consigna que mueve a los movilizados es la dimisión de Paz, quien en varias ocasiones ha descartado esa posibilidad y, por el contrario, los ha convocado a dialogar.
Campesinos —ya no solo de La Paz, sino de otras regiones—, grupos afines a Evo Morales, afiliados a la Central Obrera Boliviana (COB) y maestros rurales protagonizan la extrema medida de presión que, en 30 días, deja millonarias pérdidas económicas por cortar el flujo del comercio y la producción.
El desabastecimiento de alimentos, combustible e insumos médicos, como el oxígeno, es crítico, principalmente en La Paz y El Alto, a tal punto que Argentina, Estados Unidos, Paraguay, Perú y Brasil enviaron ayuda humanitaria para paliar la difícil situación de los afectados por la conflictividad.
Para este domingo, el vicepresidente Edmand Lara y los facilitadores del diálogo convocaron a los dirigentes de los movilizados a negociar, después de haberse cumplido la condición de anular las órdenes de aprehensión en contra del ejecutivo de la COB, Mario Argollo, y del dirigente campesino Vicente Salazar.
Por el momento no hay ningún pronunciamiento sobre acudir a la mesa de negociación, aunque el viernes ambos dirigentes dejaron la definición en manos de sus bases. La COB tiene previsto para este sábado un ampliado, mientras que los campesinos permanecen en la indefinición y desde los puntos de bloqueo se rechaza el diálogo.
Sectores políticos, empresariales, cívicos y diversos actores de la sociedad presionan al Gobierno para la declaratoria de un estado de excepción, sobre todo luego de que se anulara la Ley 1341, que regulaba y establecía “candados” a esta medida. El Ejecutivo afirmó en reiteradas ocasiones que esta será la última opción.
Mientras tanto, la población permanece en la incertidumbre y a la espera de definiciones que pongan fin al conflicto.