
La Central Obrera Boliviana (COB) resolvió este viernes no participar en ninguna mesa de diálogo con el gobierno y, en cambio, intensificar las movilizaciones y bloqueos en diferentes regiones del país para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
La determinación fue asumida durante un ampliado nacional con organizaciones afiliadas, y se espera para este viernes una reunión en El Alto con representantes de diversos sectores, con quienes se espera un pacto para “fortalecer la lucha”.
El dirigente de la Confederación de Trabajadores Fabriles Pablo Ocza afirmó que la decisión responde a la posición asumida por las bases sindicales y sectores movilizados. Señaló, además, que la COB trabaja ahora en ampliar las protestas y coordinar nuevas acciones a nivel nacional. “Lo único que ahora se está haciendo es masificar mucho más y coordinar las movilizaciones, bloqueos y todo tipo de movimiento”, sostuvo.
Durante el encuentro, algunos delegados plantearon la posibilidad de convocar a un cabildo para analizar un eventual acercamiento con el gobierno; sin embargo, la propuesta fue rechazada por la mayoría de la asamblea. “Hubo posturas que querían el diálogo, pero más bien han sido abucheados y cuestionados”, afirmó el dirigente fabril en contacto con Urgente.
La decisión de la COB se conoció horas después de que fracasara una nueva convocatoria de la Comisión de Diálogo impulsada por la vicepresidencia en coordinación con otras instancias como la Iglesia Católica.
Ocza aseguró que las organizaciones sociales sostendrán una reunión en la ciudad de El Alto para coordinar nuevas medidas y consolidar un pacto que permita mantener las protestas de manera indefinida.